Moody’s ha confirmado las calificaciones de emisor a largo plazo ‘Baa2’ y la calificación senior no garantizada de ‘Baa2’ de Amadeus. Las perspectivas se mantienen estables.

“La afirmación de las calificaciones refleja la fuerte recuperación en curso de Amadeus tras la pandemia, con métricas financieras que posicionan fuertemente a la compañía en la categoría de calificación ‘Baa2′”, ha señalado Dirk Goedde, vicepresidente, analista senior y analista principal de Amadeus.

“Moody’s espera que el desempeño financiero de la compañía se fortalezca aún más impulsado por la incorporación de nuevos clientes en todos los segmentos y un sólido crecimiento del volumen general, mientras que las recompras de acciones y las adquisiciones financiadas con deuda pueden compensar parcialmente este desarrollo”, ha añadido.

Esperan que los resultados financieros de Amadeus se mantengan sólidos en los próximos 12 a 18 meses, a pesar de los posibles impactos de las crisis cíclicas que podrían reducir su volumen de transacciones. “Prevemos que los ingresos aumentarán hasta alcanzar los 5.900 millones de euros y los 6.300 millones de euros, y que el EBITDA ajustado por la empresa aumentará hasta alrededor de 2.200 millones de euros, en 2024 y 2025″, dicen.

Además, esperan que la empresa continúe realizando adquisiciones financiadas con deuda para ampliar su oferta de productos y soluciones tecnológicas que podrían aumentar temporalmente el apalancamiento. “Como resultado, se espera que el apalancamiento ajustado por Moody’s se mantenga en torno a 1,5 veces en los próximos 12 a 18 meses, con el riesgo de aumentos temporales en caso de que se adquieran objetivos más grandes”, afirman.

No obstante, matizan que podría desarrollarse una presión al alza sobre las calificaciones de Amadeus si la deuda/EBITDA ajustada por Moody’s se mantiene por debajo de 1,5 veces, con un FCF/deuda ajustado por Moody’s por encima del 15%, ambos de forma sostenida.

Además, podría desarrollarse una presión de calificación negativa si la deuda/EBITDA ajustada por Moody’s se mantiene por encima de 2 veces o el FCF/deuda cae hacia el 10% de manera sostenida. También podría surgir una presión negativa sobre las calificaciones si aumentan los niveles de desintermediación fuera del modelo GDS o si surgen importantes canales de distribución alternativos, exponen.