Se dice que durante los años en los que Victoria Beckham vivió en nuestro país la ex spice girl pronunció la célebre frase “España huele a ajo”. Años después tuvo que desmentir este rumor, pero ya era tarde: la artista explicó que este mito le había granjeado muy mala fama en nuestro país. Los españoles no nos tomamos demasiado bien este apunte, que deberíamos haber tomado como halago. Sí, está bien que nos relacionen a este alimento que se ha relacionado con muchos beneficios para la salud —entre ellos una mayor esperanza de vida—, aunque algunos hayan sido exagerados.

Sin duda, uno de los más especiales es su aplicación en el tratamiento del cáncer. En realidad, hay varios organismos que hacen referencia a esta cualidad. Uno de ellos es el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) que en este informe afirma que ciertos componentes del ajo pueden inhibir a las nitrosaminas —sustancias que, en muchos casos, son cancerígenas— y reparar el material genético dañado. De todas formas, en los últimos años también se han realizado estudios en este sentido.

Este que se publicó en The American Journal of Clinical Nutrition se realizó en una región de China donde hay un alto número de casos de cáncer de estómago. Los investigadores quisieron comprobar si el ajo podría reducir estas tasas utilizando una población de estudio superior a las 3.000 personas. “Por cada 1,5 kilogramos de ajo que los participantes consumían al año, tenían un 17% menos de riesgo de desarrollar la enfermedad“, destaca The New York Times sobre este estudio.

Múltiples ensayos

En otra ocasión, otro estudio publicado en la revista Frontiers in Pharmacology reconocía que hay unos pocos metabolitos de los ajos que destruyen células malignas y producen poca toxicidad. Se refieren al sulfuro de dialilo, la alicina y el alil mercaptano. Este estudio consistió en una revisión para recopilar evidencia sobre la eficacia de los compuestos del ajo en el tratamiento del cáncer de mama. Sobre ello, los autores explican en la revisión que ciertos componentes del ajo aumentaban la eficacia del tratamiento para el cáncer de mama.

En cualquier caso, la aplicación del ajo en el cáncer se ha estudiado para otros tipos de tumores: este de Pharmacological Research insinúa que se ha relacionado con un menor riesgo de cáncer colorrectal en animales y el anterior de Frontiers in Pharmacology explica que los componentes del ajo se han probado en cánceres de piel, de ovario, de próstata, de pulmón, de hígado, de boca y de páncreas, además de los ya citados más arriba. Ahora bien, ¿podemos prevenir el cáncer tomando ajo en nuestra casa?

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No, todavía no hay evidencia sobre que un sólo alimento por sí solo pueda prevenir el cáncer. Más bien deberíamos intentar que la totalidad de nuestra dieta fuera saludable, lo que sí se ha relacionado con mejores tasas de cáncer. Una de las dietas que mejores resultados aporta en este sentido es la dieta mediterránea, donde la presencia del ajo es muy frecuente. Según el informe del MAPA, los efectos del ajo parecen ser más intensos cuando se come crudo, pero algunos autores aseguran que se mantienen al cocinarlos.

Cuánto ajo tomar

El ajo se ha relacionado con otros beneficios: es antiinflamatorio, antiséptico, diurético, desinfectante, antihipertensivos e, incluso, podría ayudar a reducir las cifras de colesterol. Además, se ha relacionado con la prevención frente a la infección por Helicobacter pylori. Esta bacteria, que se calcula que puede padecer hasta el 50% de la población, está relacionada a su vez con el cáncer gástrico. Ahora bien, tal y como se explica en este artículo Healthline es necesario realizar más investigaciones sobre esta aplicación.

El caso es que incluir el ajo en nuestra alimentación diaria es importante cuando forma parte de una dieta saludable. El ajo además es un saborizante natural que podemos incluir en la mayoría de platos que elaboramos a la hora de preparar el sofrito previo. The New York Times calcula en el artículo antes citado que los beneficios para el estómago del ajo se observan a partir de tomar unos cinco dientes a la semana. En este artículo de Cuídate Plus se recomienda tomarlos todos los días, entre dos y tres dientes.