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ERC ha exigido a Sánchez la cabeza de Margarita Robles después de las Europeas

  1. Del apoyo, al cese de Paz Esteban
  2. La cabeza de Margarita Robles
  3. Los socios manejan una crisis
  4. Versiones sobre el cese de Esteban
  5. No perdona haber estado a ciegas
  6. Al tanto de los movimientos del CNI
  7. No haber evitado el espionaje a Sánchez
  8. Cortafuegos para Margarita Robles
Paz Esteban, Margarita Robles y Esperanza Casteleiro.

En abril de 2022, saltó a la luz el escándalo del espionaje telefónico a medio centenar de independentistas catalanes mediante la utilización del sistema israelí ‘Pegasus’, y la acusación se dirigió contra el CNI. Esquerra ha exigido ahora a Pedro Sánchez la cabeza de Margarita Robles después de las elecciones europeas del mes de junio.

Desde ERC, y también desde Podemos, socio entonces de Gobierno de los socialistas, ya pidieron en aquel momento responsabilidades a la ministra de Defensa. El Ejecutivo respaldó al Centro Nacional de Inteligencia, diciendo que todas sus actuaciones las realiza dentro de la legalidad y con autorización judicial.

La ex directora de la agencia, Paz Esteban, compareció en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso, donde reconoció que el CNI había llevado a cabo espionajes a 18 personas del independentismo, con permiso judicial.

Durante la comparecencia, mostró la autorización del magistrado del Tribunal Supremo para realizar las escuchas, así como la lista de investigados. Y negó que existieran “elementos descontrolados” dentro del CNI que espiaran sin su conocimiento.

Del apoyo, al cese de Paz Esteban

En un primer momento, la ministra de Defensa apoyó la actuación de la directora y del Centro. Protagonizó en el Congreso una firme defensa de la persona y profesionalidad de Paz Esteban, y de su trabajo al frente del servicio de información.

Sin embargo, las protestas continuaron​, y desde Esquerra, socio parlamentario del Gobierno, y desde Podemos, se exigió el cese de Robles, bajo la acusación de avalar el espionaje a independentistas.

Según se contó entonces en ECD, el propio Pedro Sánchez exigió a Margarita Robles que asumiera responsabilidades como cabeza del CNI, ante lo cual la ministra optó por decidir el cese de Paz Esteban, a pesar de haber dicho en el Congreso que había actuado dentro de la legalidad.

La cabeza de Margarita Robles

ERC y Junts han venido criticando que Sánchez haya mantenido en el Gobierno a ministros como Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles. Le reprochan que no haya sustituido a “dos personas beligerantes con el independentismo y presuntamente vinculadas con la guerra sucia”, como en el caso Pegasus.

Según ha podido saber Confidencial Digital, por fuentes conocedoras de las conversaciones, Esquerra ha exigido a Sánchez la cabeza de la ministra de Defensa una vez que se celebren las elecciones europeas

Le ha planteado que, en la crisis de Gobierno que tiene planeada tras los comicios de junio, decida la salida de Robles por el espionaje con Pegasus a los líderes independentistas. Y se han comprometido a no exigir públicamente su cese, conscientes de que hacerlo dificultaría políticamente a Sánchez entregar su cabeza. 

Pero Esquerra sí pretende explotar la baza del espionaje cara a las autonómicas en Cataluña, donde compite con Junts y Carles Puigdemont. Los comicios están previstos para comienzos del año que viene, salvo que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (ERC), decida anticiparlos.

Los socios manejan una crisis

Los socios independentistas del PSOE han recibido información de que Sánchez planea una importante renovación del Ejecutivo después de las Europeas del 9 de junio.

El presidente no abordó esta remodelación tras el 23-J porque en La Moncloa consideran que aún se encuentran en un periodo electoral que comenzó con los comicios autonómicos y municipales del pasado mayo y terminará con los comunitarios. 

Será entonces cuando Pedro Sánchez aborde una crisis de Gobierno, tal y cómo se adelantó hace unas semanas en ECD, que busque impulsar al Ejecutivo y relevar a los ministros más desgastados y con más años en el cargo, como sería el caso de Robles, y también de Marlaska. Ambos llevan seis años en sus carteras.

Versiones sobre el cese de Esteban

La versión que dio el propio Sánchez sobre Pegasus, en el Congreso de los Diputados, fue que el cambio de la directora del CNI se había decidido por un “evidente fallo” sobre las comunicaciones del Ejecutivo, lo que permitió la intromisión de piratas informáticos, a través del programa ‘Pegasus’ en los terminales móviles del presidente, el ministro del Interior, y la ministra de Defensa. Es decir, no citó entonces las escuchas a los independentistas.

Margarita Robles sostuvo en un primer momento que la actuación de Paz Esteban había sido correcta, pero después dio una versión distinta. Afirmó que fue destituida por un fallo profesional: porque, como directora del CNI, sabía, desde nueve meses antes, que los separatistas catalanes iban a sacar el asunto del espionaje con Pegasus, y “no hizo nada para impedirlo”.

No perdona haber estado a ciegas

Por encima de todo, según las fuentes consultadas por ECD, Sánchez no ha perdonado haber estado a ciegas sobre las operaciones llevadas a cabo por el CNI en relación a los espionajes al propio Gobierno y al independentismo.

Ni Margarita Robles conocía lo que ocurría en referencia al espionaje a los políticos catalanes y a los propios miembros del Gobierno, según las respuestas que la propia ministra de Defensa ofreció en Moncloa cuando saltó el escándalo, tras ser requerida por Pedro Sánchez.

Al tanto de los movimientos del CNI

Según estas mismas fuentes, el nombramiento de Esperanza Casteleiro como directora general del CNI, cargo que tiene categoría de secretaria de Estado, encerró un doble propósito.

Por una parte, Margarita Robles, que defendió a Paz Esteban hasta el último momento, y cuya cabeza política reclamaban los independentistas, pareció entonces en condiciones de recuperar el control.

A cambio de aceptar el relevo de Esteban, “el CNI es ahora más de la ministra de Defensa que nunca”. No solo el Centro sigue encuadrado en su departamento, sino que ha colocado al frente a una persona de su máxima confianza, que la mantiene así permanentemente informada de las actividades de los espías para evitar escándalos como el de Pegasus.

No haber evitado el espionaje a Sánchez

Hay que recordar que algunos de los dirigentes independentistas proclamaron su intención de reincidir en el delito por el que se les había condenado por el 1-O, es decir, volver poner en marcha un proceso de secesión. Esto motivó, según admiten fuentes del Ejecutivo, que el CNI quisiera controlar los movimientos de sus líderes, como es el caso de Pere Aragonès.

Fuentes con acceso a La Moncloa reconocen también a ECD que la cabeza de la jefa de la Casa no se entregó por haber realizado escuchas (aunque su cese pudo en su momento responde a la exigencia de responsabilidades políticas de ERC), sino por no haberlas evitado.

Es decir, no por el caso denunciado por ‘Citizen Lab’, sino por el de la intrusión con Pegasus en los móviles del presidente del Gobierno, y de los ministros de Interior y Defensa.

El reconocimiento de que el móvil de Sánchez fue atacado el 19 y el 31 mayo de 2021 con el programa israelí, y el de Robles y Marlaska en junio del mismo año, reveló una brecha de seguridad de proporciones colosales. Sobre todo, porque transcurrió casi un año sin que nadie se percatara de lo ocurrido.

Cortafuegos para Margarita Robles

En el Ejecutivo explican también que la operación que acabó por descabalgar a la directora del CNI persiguió “servir de cortafuegos para salvar de la quema en aquel momento a Margarita Robles”.

El Centro depende del departamento de Robles, y por tanto su intervención fue en sí misma entonces un mensaje político claro para los que pedían su cabeza: caía la directora del Centro, pero la ministra de Defensa seguía; y, además, con todo el apoyo del presidente del Gobierno. 

No obstante, fuentes próximas al jefe del Ejecutivo aseguran que Sánchez asume ya que Margarita Robles acumula un fuerte desgaste tras seis años en el Gobierno, y, por tanto, que su salida no sería interpretada ahora como un ‘pago’ a los independentistas por el espionaje con Pegasus.

La ministra de Defensa, Margarita Robles.
La ministra de Defensa, Margarita Robles.

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