Una estrella deja la liga de las estrellas. Después de doce temporadas en la NBA ha llegado el momento de decir adiós. Ricky Rubio se marcha. El joven prodigio del baloncesto español. Uno de los jugadores más codiciados del draft de 2009 ha decidido dar un paso al costado. La salud mental es lo primero y eso ha primado en el catalán.

Esta decisión fue anunciada este jueves por el propio jugador. Lo hizo a través de una carta que publicó en sus redes sociales y en las que abrió su corazón para contar su marcha de los Cleveland Cavaliers y de la liga.

“El 30 de julio fue una de las noches más duras de mi vida”, comentó Ricky, haciendo referencia al día que decidió abandonar la concentración de la selección española de cara al Mundial.

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“Mi mente se fue a un lugar oscuro. Sabía que iba en esa dirección, pero nunca pensé que no podía controlar la situación. Al día siguiente decidí parar mi carrera profesional. Algún día, cuando llegue el momento, me gustaría compartir toda mi experiencia con todos vosotros para ayudar a otras personas que atraviesan situaciones similares. Hasta entonces, me gustaría mantenerlo en privado por respeto a mi familia y a mí mismo, ya que todavía estoy trabajando en mi salud mental, pero me enorgullece decir que estoy mucho mejor y que mejoro cada día”, añadió.

Doce años en la élite

La vida de Ricky Rubio se ha tejido con hilos de continuo crecimiento y transformación. Un continuo aprender y desaprender. Aun cuando todo se torcía o cuando tocaba el cielo con la punta de sus dedos, seguía asimilando la lección.

El base español ha tenido que vivir a marchas forzadas. Todo en la vida le ha venido de golpe. Debut en ACB con 14 años, medallista olímpico con 17, campeón de Euroliga con 19, llegada a la NBA con 21… Pero siempre ha mantenido los pies en el suelo.

En 2009 miles de aficionados españoles se hicieron ‘fans’ de Minnesota Timberwolves. La franquicia de la Conferencia Oeste, donde brillaron jugadores como Kevin Garnet, acogía en sus filas a una estrella en ciernes dispuesto a comerse el mundo. Pasó allí sus primeras seis temporadas en la NBA siendo en tres de ellas una pieza fundamental en el quinteto titular.

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Sin embargo, su mejor rendimiento llegó tras abandonar Minnesota. Se trasladó a Utah para jugar en los Jazz. Allí tuvo dos temporadas muy notables. Firmó los mejores números de su carrera (13.1 puntos por partido) y disputó por primera vez unos playoff. 

En la temporada 19-20 jugó en los Suns. Al año siguiente volvió a los Timberwolves y disputó sus últimas dos temporadas en Cleveland en las filas de los Cavaliers. En ningún momento logró hacerse con un hueco como titular y su segunda campaña estuvo muy lastrado por las lesiones.

Un punto de inflexión

El de 30 de julio de 2023 Ricky Rubio decidió parar. El base español estaba concentrado con la selección española preparando el Mundial. Sin embargo, por sorpresa para todo el mundo decidió abandonar la concentración por problemas de salud mental.

“He decidido parar mi actividad profesional para cuidar mi salud mental. Quiero agradecer todo el apoyo que he recibido de la FEB para entender mi decisión. Hoy ‘La Familia’ tiene más sentido que nunca. Gracias. Pediría que se respetara mi privacidad para poder afrontar estos momentos y poder dar más información cuando sea el momento”, anunció Ricky a través de un comunicado publicado por la Federación Española de Baloncesto.

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En 2016 falleció su madre. Ricky Rubio pasó por una crisis anímica tan profunda que estuvo a punto de abandonar el baloncesto. “Cuando alguien que amas muere, es como si una niebla te envolviera. Así fue para mí. Me sentí sin dirección”, explicó el base de El Mansou en una carta escrita al The Players Tribune en 2019.

Ya en 2021, con 31 años, y después de sufrir una nueva rotura de ligamento, Ricky Rubio hablaba sin reparos acerca de la importancia de no tratar la salud mental como un tema tabú: “Hace unos años estaba mal visto que un deportista de élite hablara de la mente y las depresiones. En aquella época, un profesional tenía que ser un robot sin sentimientos. Ahora, por suerte, ha cambiado”, declaró durante una entrevista al periodista Antonio Gil.

Y es que Ricky Rubio ha sufrido varios percances físicos en su carrera que le han privado de alcanzar el nivel que apuntaba. En 2011, durante su primera temporada en la NBA, sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.

La segunda ocurrió el 29 de diciembre de 2021. Ricky estaba en uno de sus mejores momentos con Cleveland, tanto en su liderazgo siendo el playmaker del equipo como en la faceta anotadora. El base penetró tras el bloqueo de Kevin Love a su defensor y, tras fintar el tiro, se dio la vuelta para buscar un pase a un compañero… pero se le fue la rodilla. Ricky Rubio sabía que se había roto al instante, pidiendo asistencia médica mientras se retorcía de dolor en el suelo.

De nuevo, una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda que le mantuvo lejos de las pistas durante doce meses y medio. Volvió en enero de 2023 y disputó con los Cavaliers los que serían sus últimos partidos en la NBA.