Bendita hemeroteca. En un momento en el que la pluralidad lingüística vuelve a ser tema de debate en España, donde además del castellano se hablan varias lenguas cooficiales, las antiguas decisiones y posiciones de los políticos se han ido rescatando a través de las redes sociales, dejando en evidencia su oportunismo y reabriendo debates entre posibles socios de gobierno. En este caso, el uso del gallego ha enfrentado a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.

Hasta ahora, las lenguas cooficiales no estaban representadas en el Congreso de los Diputados, pero esta ha sido una demanda de los partidos nacionalistas para apoyar a la socialista Francina Armengol, quien ha acabado siendo elegida como presidenta de la Cámara Baja. Los nacionalistas solicitaron que estas lenguas sean reconocidas oficialmente en la Unión Europea y se permita su uso en los debates parlamentarios.

Ocurriendo, acto seguido, justo lo esperado: la reacción de los partidos de derecha y extrema derecha, como Vox y el Partido Popular, ha sido negativa. Se posicionan en contra, protestando por estas concesiones y apoyándose en un discurso catastrofista sobre una supuesta “ruptura de España”. Haciendo hincapié en los posibles problemas de comunicación y entendimientos que puede haber entre diputados que hablen diferentes lenguas.

Las contradicciones de Feijóo

Concretamente, desde el PP, han expresado escepticismo sobre la viabilidad de esta propuesta y la ven como una concesión política. Además, critican al presidente en funciones, Pedro Sánchez, asegurando que “hace cualquier cosa por mantenerse en el poder, y si él no lo puede justificar, lo justifican sus socios”, señalando también que “Bildu, Junts y el resto de partidos independentistas no respetan las instituciones españolas”.

No obstante, se ha rescatado un discurso previo del actual líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el que defendía la identidad gallega y el uso del gallego, comparando la situación de Galicia con la de Cataluña y argumentando que históricamente tenían elementos para considerarse una “nación sin estado”. Este discurso contrasta notablemente con la postura actual del líder del PP y muestra cómo los intereses políticos pueden influir en las opiniones y decisiones de los líderes políticos.

Así de insistente defendía el entonces expresidente de la Xunta el uso del gallego y sus aspectos culturales identitarios. Incluso, en aquel momento abogaba por el reconocimiento del pueblo gallego como una nación, destacando su condición de nación sin estado y comparándola con la situación de Cataluña.

No obstante, este discurso sería difícil de escuchar de parte del líder del PP en la actualidad debido a razones evidentes. Así, se destaca el oportunismo político de los populares a la hora de tomar y respaldar decisiones. En particular, en este asunto, el oportunismo político se relaciona con la postura de los partidos de derecha en contra de la diversidad lingüística, lo que obliga a Feijóo, como líder destacado de uno de estos partidos, a seguir esta línea, a pesar de tener una historia completamente opuesta en su archivo político.

Abascal criticaba a Feijóo en 2018

“Para Nuñez Feijoo, igual que para Pedro Sánchez, “Galicia es una nación sin Estado”. ¡Qué se sepa! Si crees que la única nación de los gallegos es España, RT”, publicaba el líder de extrema derecha Santiago Abascal allá por el 2018, compartiendo a su vez el vídeo del discurso del que pretende ser ahora su socio en el Congreso de los Diputados.