Las 4 estaciones de la L9 que Barcelona abrirá a finales de 2027

La Línea 9 del Metro de Barcelona abrirá cuatro estaciones a finales de 2027, según publicó 20 Minutos. La puesta en servicio no será simultánea: el resto del tramo central se incorporará por fases hasta 2032, mientras las obras avanzan entre túneles y estaciones. La clave está en unir los dos ramales de una línea que todavía funciona dividida y cambiar los desplazamientos entre Barcelona y su área metropolitana.

La L9 dejará de funcionar como una Línea partida

La Línea 9 del Metro de Barcelona presta actualmente servicio en dos extremos que no están conectados entre sí. Por el sur, los trenes enlazan el aeropuerto y distintos puntos del área metropolitana; por el norte, la L9 Nord comunica la zona de La Sagrera con Santa Coloma de Gramenet y Badalona.

El tramo central es la pieza que falta para convertir esos dos recorridos en una única conexión continua. El proyecto contempla alrededor de 10 kilómetros y 12 estaciones, con un trazado que atravesará Barcelona y facilitará los intercambios con otras líneas de metro y ferrocarril.

La tuneladora ya ha excavado más de tres kilómetros desde que retomó los trabajos y ha llegado a Sant Gervasi de Cassoles, en dirección a Lesseps, después de completar 265 metros en ese recorrido. Al mismo tiempo, las actuaciones continúan en Mandri, Sarrià, Sanllehy, Campus Nord, Manuel Girona y Guinardó-Hospital de Sant Pau.

La dimensión territorial explica el alcance del proyecto. Cuando la infraestructura esté terminada, conectará Barcelona con Santa Coloma de Gramenet, Badalona, L’Hospitalet de Llobregat y El Prat de Llobregat, cinco de los municipios más poblados de Catalunya, según la Generalitat.

Cuatro Estaciones abrirán a Finales de 2027

La primera apertura prevista corresponde al tramo situado entre Sagrera TAV y Guinardó-Hospital de Sant Pau. El calendario actual fija su entrada en servicio para finales de 2027 e incluye cuatro estaciones: Sagrera TAV, La Sagrera, Plaça de Maragall y Guinardó-Hospital de Sant Pau.

El esquema elegido evita esperar a que toda la obra esté terminada para comenzar a prestar servicio. En la práctica, los usuarios podrán contar primero con una parte del tramo central, aunque la conexión completa entre los extremos norte y sur todavía quedará pendiente durante varios años.

Fase prevista Estaciones o tramo Calendario
Primera apertura Sagrera TAV, La Sagrera, Plaça de Maragall y Guinardó-Hospital de Sant Pau Finales de 2027
Segunda fase Llegada hasta la plaza de Lesseps y apertura de Camp Nou 2030
Tercera fase Campus Nord, Sarrià, Mandri y Sanllehy 2031
Última fase Manuel Girona y Putxet 2032

La siguiente ampliación está prevista para 2030, cuando el trazado llegará hasta la plaza de Lesseps y se abrirá Camp Nou. Después, en 2031, se incorporarían Campus Nord, Sarrià, Mandri y Sanllehy. Manuel Girona y Putxet quedarían para 2032, de acuerdo con el calendario de la Generalitat.

Estas fechas describen una planificación escalonada, no una puesta en servicio garantizada de toda la infraestructura en un único momento. Esa diferencia resulta decisiva para entender el impacto inmediato: la apertura de 2027 será relevante, pero no completará todavía la conexión central.

Más conexiones para una red de 48 kilómetros

La L9 y la L10 alcanzarán una longitud total de 48 kilómetros y contarán con 50 estaciones cuando el proyecto esté terminado. La previsión de uso supera los 100 millones de viajes anuales, una cifra que sitúa a esta infraestructura como un eje de movilidad metropolitana de gran capacidad.

El valor del tramo central no se limita a las estaciones nuevas. Su entrada en servicio permitirá unir los ramales norte y sur, actualmente separados por el centro de Barcelona, y multiplicará las posibilidades de intercambio con el resto de la red ferroviaria y de metro.

El trazado acercará de forma más directa zonas como La Sagrera, Guinardó, Gràcia, Sarrià y Les Corts. También mejorará los enlaces hacia el aeropuerto y hacia los municipios metropolitanos que ya cuentan con servicio en los extremos de la línea, aunque el alcance completo dependerá de que se cumplan las sucesivas fases del calendario.

Para la movilidad diaria, la diferencia estará en disponer de un itinerario continuo en lugar de dos redes separadas. Un viaje que hoy exige organizar el recorrido alrededor de esa interrupción central podrá apoyarse, cuando la obra esté completa, en una línea transversal con nuevas correspondencias.

La conexión también puede modificar la relación entre barrios y municipios que hasta ahora no disponen de un enlace directo mediante esta línea. La apertura de cada estación tendrá un efecto localizado, mientras que la unión definitiva de los ramales producirá el cambio de mayor alcance para el conjunto del área metropolitana.

El primer punto de inflexión llegará a finales de 2027 con las cuatro estaciones iniciales. Después quedarán por delante las aperturas de 2030, 2031 y 2032, de modo que el resultado final dependerá de una ejecución progresiva que todavía mantiene varias etapas abiertas.

La realidad es que la L9 avanzará primero con cuatro estaciones en 2027 y solo alcanzará toda su capacidad cuando se incorporen las fases posteriores hasta 2032. La conexión completa sigue pendiente de que cada tramo entre en servicio según el calendario vigente. Para los usuarios, la primera mejora llegará con el tramo Sagrera TAV-Guinardó-Hospital de Sant Pau; para la red metropolitana, el cambio decisivo será unir por fin los dos extremos de la línea.

 

Fuente