Con la 33ª Asamblea General de European Football Clubs (EFC) como escenario, Joan Laporta y Miguel Ángel Marín sellaron la paz de manera definitiva tras un verano cargado de tensión y polémica por el ‘caso Julián Álvarez’. Así lo confirmó el presidente del Barça, que fue entrevistado por ‘El Chiringuito’ y que, como de costumbre, se mojó al respecto de lo que ocurrido a lo largo de la jornada.
«Tengo un cariño especial por Miguel Ángel Gil Marín y su familia. Nos hemos visto y nos hemos pegado un abrazo. Seguro que hemos limado asperezas y a partir de ahora yo creo que todo ha quedado claro», empezó afirmando Laporta.
Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid / EFE
Eso sí, el máximo mandatario culé quiso dejar claro que su relación con Gil Marín siempre ha sido positiva, a pesar de los incidentes del último verano. «La verdad es que hemos… Nunca hemos roto la relación personal y él es un hombre fantástico con el que me siento muy a gusto. Ayer (lunes) por la noche estuvimos hablando y esta mañana (martes) también nos hemos visto antes de los discursos que había y la verdad es que muy bien, con Miguel Ángel muy bien», le explicó a ‘El Chiringuito’.
Cuestionado por si el tema de Julián Álvarez quedaba aparcado por ahora, Laporta también fue contundente: «Sí, sí, en este sentido esto ya pasó este verano y estamos todos pendientes de los equipos que tenemos y como decía Valero Rivera: ‘Los que estamos somos'». De esta forma, el presidente mantiene la línea que ya dibujó Deco hace solo unos días, afirmando que el caso del delantero argentino «es pasado» y que el Barça tenía que «mirar hacia adelante».

Joan Laporta, presidente del FC Barcelona / Gorka Urresola
El directivo blaugrana insistió en varias ocasiones en resaltar su buena relación con Gil Marín y destacar ese encuentro entre ambos: «Abrazo y cariño sincero, de eso que siempre hemos tenido con Miguel Ángel. También con todos, con Fernando Roig, del Villarreal, Jokin Aperribay, de la Real Sociedad, también han venido representantes del Getafe…».
La tensión entre ambos fue más que evidente, especialmente con las duras respuestas del Atlético de Madrid a la oferta del Barça y a los rumores. El conjunto rojiblanco tomó una estrategia contundente, respondiendo de manera tajante ya fuera por redes sociales o a través de comunicados a cualquier intento del equipo blaugrana por fichar a Julián Álvarez.
Finalmente, el delantero argentino se quedó en el Atlético de Madrid, aunque esa no era su voluntad. Por ahora, Julián trata de recuperar la sonrisa en la capital española, mientras Laporta admite que su fichaje queda aparcado y que ahora hay que centrarse en la plantilla de la que dispone Hansi Flick.










