El rey Felipe VI reclamó este martes ante el presidente francés, Emmanuel Macron, una mayor implicación de la Unión Europea en la protección de sus fronteras exteriores tras la crisis migratoria vivida este verano en Ceuta. Durante el discurso pronunciado en la cena de gala ofrecida en el Palacio Real con motivo de la visita de Estado del mandatario francés, el Monarca calificó de «inaceptable» lo sucedido y subrayó que España no puede asumir en solitario una responsabilidad que corresponde al conjunto de los Veintisiete.
“Lo acontecido en Ceuta este verano —la intrusión masiva de decenas de miles de personas violando una frontera española que es, también, una frontera europea— es inaceptable y plantea un desafío mayúsculo”, afirmó Felipe VI en el salón del Palacio Real. El Rey instó a que la crisis tenga como consecuencia «un refuerzo de la colaboración entre los estados miembros, en recursos y cooperación». «Los países que soportamos una mayor presión por encontrarnos en la frontera exterior de la Unión Europea no podemos afrontar solos una responsabilidad que es de todos», remató. Macron apoyó a España desde el primer momento y no se sumó a la carta de varios dirigentes europeos cuya primera reacción fue quejarse de la política de inmigración del Gobierno español. En la cena estaba el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y las altas autoridades del Estado.
La reivindicación de una Europa con mayor capacidad para actuar por sí misma atravesó buena parte de su discurso. Felipe VI defendió que los europeos deben ser capaces de “actuar, producir, investigar” y defender sus propias infraestructuras y cadenas de suministro, además de reclamar una mayor autonomía en materia de defensa. Una apuesta que coincide con una de las principales banderas europeas de Macron, que durante años ha reclamado una mayor autonomía estratégica de la UE.
El discurso europeísta se produce, además, en una visita marcada por un importante desencuentro en la relación bilateral. Coincidiendo con la llegada de Macron a Madrid, el PP volvió a tumbar este martes en el Senado el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia, firmado por Sánchez y Macron en Barcelona en 2023. La Cámara Alta lo rechazó por 142 votos contra 106 y una abstención, pese a que el Tribunal Constitucional avaló la semana pasada su encaje en la Carta Magna.
Felipe VI no mencionó expresamente esta controversia que acababa de ocurrir apenas una hora antes, pero sí reivindicó la profundidad de la relación entre ambos países e instó a «redoblar» las «ambiciones” en ámbitos como las interconexiones energéticas y ferroviarias, la industria, la ciencia y la seguridad.
Recibimiento al mediodía
La primera jornada de la visita de Estado combinó la solemnidad inherente de este tipo de actos y la voluntad de Madrid y París de exhibir la fortaleza de su relación en un momento especialmente delicado para Europa. El presidente francés y su esposa llegaron a la capital con unos 45 minutos de retraso y fueron recibidos por Felipe VI y la reina Letizia con honores militares en la plaza de la Armería del Palacio Real a las dos de la tarde. Tras los himnos nacionales, la salva de 21 cañonazos y la revista a la Guardia Real, ambas delegaciones escenificaron el arranque de una visita de Estado de un presidente francés que no se producía desde la realizada por Nicolas Sarkozy en 2009.
Los Reyes y el matrimonio Macron, el martes, en la plaza de la Armería, en Madrid. / José Oliva / Europa Press
Después de la ceremonia, los Reyes y el matrimonio Macron se trasladaron al Palacio de la Zarzuela, donde compartieron un almuerzo y después, ambos jefes de Estado, una reunión. Por la tarde, el mandatario francés acudió a la Universidad Complutense de Madrid para participar en un encuentro con estudiantes centrado en la democracia, la juventud, la inteligencia artificial y el impacto de las redes sociales. La jornada concluyó en el Palacio Real con la cena de gala ofrecida por los Reyes, que puso el broche a un primer día en el que la Corona asumió el principal protagonismo institucional de la visita.
Tras el despliegue protocolario estuvieron presentes algunos de los grandes asuntos que comparten España y Francia: la seguridad europea, la presión de Rusia y el debate sobre una mayor autonomía estratégica de la UE, una de las principales banderas de Macron durante su paso por el Elíseo, que abandonará la próxima primavera. También figuraron la crisis migratoria de Ceuta y la respuesta europea a la inmigración, además del fortalecimiento de las relaciones bilaterales. El chasco llegó con la votación del Senado, donde el PP volvió a votar en contra y tumbó el Tratado de Amistad y Cooperación suscrito en 2023 por Sánchez y Macron y que permite que un ministro de cada país asista cada tres meses a las reuniones del Consejo de Ministros del país vecino.
El asunto lo abordarán previsiblemente este miércoles el presidente del Gobierno y el francés en la bilateral que celebrarán al mediodía en la Moncloa. Antes el mandatario francés y Felipe VI habrán presidido el Foro de Comercio e Inversión España-Francia.
Fuente: El Periódico












