Ambas alzaron la voz el pasado miércoles para dirigirse a los manifestantes y los medios presentes en el desahucio de Maricarmen. Primero Alicia del Río tomó el altavoz para agradecer a quienes habían acudido a intentar parar el lanzamiento de esta mujer de 87 años, desconvocar la concetración y llamar a volver a protestar esa misma tarde frente al ático de Chamberí comprado por la Comunidad de Madrid. Después lo hizo Valeria Racu para atender a la prensa y subrayar el llamamiento a seguir manifestándose.
Se trata de las dos caras más visibles del Sindicato de Inquilinas de Madrid, la organización que está liderando la respuesta social al desalojo de Maricarmen, convertida ya en un símbolo de la lucha contra la crisis de acceso a la vivienda que sufren la capital y el resto del país. Los acontecimientos de los últimos días las han aupado a la primera línea mediática, pero su exposición pública no comenzó el pasado miércoles.
Las dos acumulaban años de participación en movimientos sociales y ambas ejercían ya de portavoces del Sindicato antes de esta semana. Eso sí, sus recorridos vitales hasta llegar al movimiento inquilino son distintos: Racu pasó por la representación estudiantil durante su etapa universitaria en Londres; mientras que Del Río procede de la educación pública madrileña y de las movilizaciones del profesorado.
Valeria Racu: de la representación estudiantil en Londres a la portavocía del Sindicato
La trayectoria de Valeria Racu comienza lejos del movimiento inquilino madrileño. De origen moldavo, llegó a España siendo niña y creció en Madrid. Durante el Bachillerato fue seleccionada para estudiar dos años en un Colegio del Mundo Unido en Costa Rica y después se trasladó a Londres, donde se graduó en Antropología. A su regreso a España cursó un máster en Análisis de Datos en la Universidad Complutense de Madrid.
Antes de la etapa universitaria, Racu había tenido también una breve trayectoria profesional en televisión durante su adolescencia. Sus créditos incluyen papeles en series como Doctor Mateo, Hospital Central, Hay alguien ahí y El tiempo entre costuras, donde interpretó a Martina. Fue durante su estancia en Londres cuando comenzó a ocupar responsabilidades de representación. En 2019 fue elegida copresidenta de Bienestar y Campañas del sindicato de estudiantes de SOAS, la School of Oriental and African Studies de la Universidad de Londres.
Ya de vuelta en Madrid, Racu centró progresivamente su activismo en la vivienda. Desde 2022 figura como portavoz del Sindicato de Inquilinas, una posición desde la que ha participado en algunas de las principales movilizaciones del colectivo de los últimos años. En octubre de 2024 fue una de las voces del Sindicato en la gran manifestación por la vivienda celebrada en Madrid y defendió públicamente avanzar hacia una huelga de alquileres. Dos años después, el desahucio de Maricarmen y las protestas que lo han seguido la han vuelto a situar frente en primera línea, esta vez junto a Del Río.
Alicia del Río: del 15M y las aulas al movimiento por la vivienda
En el caso de Alicia del Río, su activismo se remonta al 15M. En 2011 estudiaba Bachillerato en Valladolid y acudía sola a las manifestaciones, según contó este año en un encuentro organizado por elDiario.es, recorando haber tenido la sensación de estar presenciando un momento histórico. 15 años después, hoy es uno de los rostros propios del bautizado como ‘15M de la Vivienda‘, en el que las tiendas de campaña han regresado a la Puerta del Sol para reclamar que el Gobierno apruebe un decreto de vivienda.
Antes de llegar a este punto, Del Río estuvo ligada a la educación pública madrileña. La portavoz sindical trabajó cuatro años como orientadora y participó en Menos Lectivas, la asamblea surgida en 2023 para reclamar mejores condiciones para el profesorado, de la que también fue portavoz. En su primer curso atendió a una alumna de 3º de la ESO cuyo rendimiento y ánimo cayó en picado después de que su nfamilia fuese desahuciada. Una experiencia que, sumada a la labora activista, terminó llevándola al Sindicato de Inquilinas, donde en los últimos años ha ido asumiendo una presencia pública creciente.
En febrero de este mismo año compareció como portavoz de la organización ante la Comisión de Juventud e Infancia del Congreso, donde precisamente vinculó sus cuatro años de experiencia como orientadora con los problemas habitacionales de las familias con las que había trabajado. Ya antes del desahucio de Maricarmen intervenía habitualmente en nombre del colectivo; esta semana ha pasado de los micrófonos de la radio a las concentraciones y a la acampada de Sol como una de sus portavoces más reconocibles.
Fuente: El Periódico de España













