Virgen de La Peña, reina y soberana, dadme vuestro auxilio no se pierda mi alma… Esta es la copla que durante todo el fin de semana más ha sonado en Fuerteventura con motivo del día de la Virgen de La Peña, patrona de los majoreros, cuyo día principal se conmemoró ayer sábado.
El fervor y devoción de los majoreros por su Patrona no tiene límites. La pregunta que cada año se realizan muchas personas es como se tiene tanta fe en una figura sencilla de alabastro, de entre 21 y 23 centímetros de altura con el Niño Jesús en sus rodillas. La incógnita solo logra la respuesta cada tercer domingo de septiembre con miles de peregrinos que acuden a la pequeña ermita de Vega de Río Palmas para venerar la pequeña imagen.
La imagen de la Virgen permanecía ayer en el interior del templo desde el día anterior tras la romería-ofrenda donde permaneció en el pórtico de la ermita presidiendo el acto. Tras culminar el mismo, fue devuelta al templo donde se preparó para el día grande de ayer, fecha en que se celebró la tradicional eucaristía.
Algunas de las autoridades asistentes a la eucarístía, ayer. / LP/DLP
Desde hace más de un treintena de años, Gustavo Martín, vecino de Vega de Río Palmas, y uno de los maestros pedreros más prestigiosos de Canarias, y Juan Camejo, vecino de Pájara, se cargan el trono de la Virgen desde el interior del templo y la trasladan hasta la plaza pública donde se celebra la sagrada eucaristía que fue oficiada por el Obispo de Canarias, José Mazuelos, ayudado por el Obispo auxiliar, monseñor Cristóbal Déniz, y seis sacerdotes, que registró una excelente asistencia de devotos, lo que demuestra la historia de fe y devoción que despierta la Virgen de La Peña entre los majoreros.
Presencia política
La principal función religiosa contó con la presencia de una numerosa presencia de la clase política, no sólo municipal e insular, sino regional. Allí estuvieron la presidente del Cabildo de Fuerteventura, Lola García; la consejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Jessica de León; el alcalde de Betancuria, Enrique Cerdeña; la senadora por Fuerteventura, Paloma Hernández, así como una amplia representación de la vida política y social de la isla.
Durante la homilía, Mazuelos tuvo palabras para recordar la reciente visita del Papa León XIV e hizo un llamamiento a que la Iglesia debe salir al encuentro de las personas «no puede encerrarse en si misma una iglesia mariana que sepa escuchar antes de hablar. Una Iglesia con las puertas abiertas».
También se refirió a la inmigración que llega a nuestras costas « quienes llegan a nuestras islas en busca de una mejor vida. Cada inmigrante tiene rostro, tiene un nombre… su dignidad es sagrada» o de la situación que se viene sucediendo en Ceuta. « No podemos callarnos ante esta situación que es aprovechada con fines políticos».
A la finalización del acto religioso le siguió la degustación del puchero tradicional, amenizada por la actuación del grupo de música popular Tabajoste.

Un momento de la tradicional procesión en honor a La Peña. / LP/DLP
Con esta actividad, las Fiestas de La Peña rinden homenaje a uno de los elementos más representativos y que no pueden faltar en las fiestas populares majoreras. Una iniciativa que se consolida con un público que, desde el primer minuto, hizo cola para degustar este plato característico de la identidad insular.
La programación continuó por la tarde con el encuentro con los centros de mayores de Fuerteventura con la Orquesta Jacomar y la Partida de Bola Canaria en honor a la Virgen, un evento consolidado que organiza la Federación Insular de Bola Canaria y Petanca.
La música fue también protagonista de los festejos con el Encuentro de Solistas con la participación de Patricia Muñoz, Iván Quintana, Mariví Cabo, Ciro Corujo, Esteban Ramírez y Marey Martín, en una tarde dedicada a una de las expresiones musicales más arraigadas de Canarias.













