Más de una vez se cantó el «Cumpleaños feliz» este jueves en el colegio público Gesta de Oviedo. Uno, multitudinario, a pleno pulmón, en el patio y dedicado a la Reina de España, que el martes cumplió 54 años y que este jueves inauguraba el curso escolar en el centro ovetense, el mismo en el que ella estudió. El otro, más íntimo, lo entonó la propia monarca con Elena Flórez en sus brazos, una de la alumnas del aula de infantil que cumplía cuatro años.
«¿Y ya te han cantado ‘Cumpleaños Feliz’?», se interesó, rápida, Letizia. «Pues lo vamos a cantar ahora». Ese fue uno de los momentos más emotivos de la visita, donde los alumnos entregaron muchos regalos a la Reina.
En esa misma aula, la segunda que visitó, otra compañera, Suri, no pudo evitar adelantarle que sabía un secreto sobre su sorpresa. Confidente, Letizia se apartó la melena del oído y le invitó a contárselo. «Azul y rojo». Era, como descubrió a los pocos minutos, un libro, «Pequeño azul, pequeño rojo» con una historia ideada e ilustrada por el alumnado.
Doña Letizia había llegado puntual a la Gesta acompañada por la ministra de Educación, Milagros Tolón, recibida por el Presidente del Principado, Adrián Barbón, el Alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, la consejera de Educación, Eva Ledo y el director del colegio, Andrés Flórez, además de otras autoridades.
Su primera visita fue a un aula de sexto de primaria, donde Sergio Rico les daba clase para modelar en 3D un emoticón. Después llegó la Reina con los más pequeños, dónde recibió el libro y entonó su primer «Cumpleaños». Y en el mismo pasillo siguió con unos compañeros de siete años que estaban en clase de inglés. Allí, según contaron luego Juan Fernández y Roque Fernández, la Reina contestó a las preguntas habituales para practicar el vocabulario. «Nos dijo que su comida preferida era la sandía«, explicó Roque. Juan reveló que otro amigo, Yago, le había preguntado cuál era su trabajo, y que Letizia les había explicado que se dedicaba «a negociar». Puso de ejemplo Letizia, según el relato de los niños, que por ejemplo podía participar en cuestiones como el traslado de la Estatua de la la libertad a otro país, si fuera el caso.También le preguntaron por sus hijas y si Leonor seguía en el ejército, y la Reina aclaró que no, que «ya no estaba en eso». «Fue bastante maja, tuve una emoción que no la había sentido nunca», resumieron los dos niños.
La siguiente parada fue el talle de yoga, del proyecto de patios dinámicos, dónde los alumnos le regalaron un saludo al sol y una figura del árbol. En ese momento, cerca de la una de la tarde, ya le esperaba todo el colegio en el patio para hacerse la foto oficial y entonar, está vez sí, el «Cumpleaños feliz».
Quedaba, a puerta cerrada, una reunión con el Ampa y otra con seis de las que fueron sus maestras. Esa reunión, contaron ellas, fue emocionante, con mucho cariño y cercana. «A ver, Doña Juli. ¿me vas a tratar ahora de usted?», recibió la Reina a la que fuera su tutora en octavo, María Julia Díaz. A Guadalupe Almanza volvió a recordarle que todavía conserva los poemas que escribían en las clases de la Gesta, y a todas ellas, Inés Gómez, María Teresa García, Berta Martino y Estrella Itza, les preguntó por su vida después de la jubilación y por el rastro de algunas compañeras.
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