Irán y Estados Unidos ofrecieron versiones opuestas sobre el incendio del petrolero EL GAIA cerca del estrecho de Ormuz. La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica atribuyó el siniestro a una mina naval, mientras el Comando Central de Estados Unidos rechazó esa explicación y sostuvo que el buque recibió un nuevo ataque iraní.
De acuerdo con la versión iraní, el petrolero intentó atravesar un área restringida al sur del estrecho y chocó con una mina. El fuego no pudo ser controlado y terminó por extenderse a todo el buque. La Marina del CGRI afirmó además que la tripulación ya había recibido advertencias sobre los riesgos de utilizar lo que Teherán calificó como un “paso ilegal”.
La fuerza naval iraní también afirmó que el estrecho de Ormuz “está cerrado y permanece bajo nuestro control inteligente”.
El EL GAIA navega con bandera de Panamá. Está registrado como un petrolero de 180 metros y tiene un peso muerto aproximado de 48.000 toneladas.
CENTCOM negó que el barco hubiera impactado una mina. Su versión sostiene que un misil iraní alcanzó al EL GAIA el mes pasado y lo dejó inoperable, y que durante el fin de semana un dron iraní volvió a golpearlo frente a la costa de Omán.
El mando estadounidense indicó además que un socio regional remolca actualmente el petrolero. También calificó la explicación del CGRI como falsa y la presentó como parte de los intentos iraníes de intimidar y obstaculizar el tránsito de buques comerciales por el estrecho.
La disputa sobre lo ocurrido apareció un día después de que Omán aplazara una reunión prevista entre Irán y los estados del Golfo sobre los acuerdos relativos al estrecho de Ormuz. El encuentro debía celebrarse el lunes.
El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, atribuyó el aplazamiento a la búsqueda de consenso. También reafirmó el compromiso de su país con un diálogo orientado a la estabilidad y a una cooperación duradera en la región.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en un foco de tensión entre Washington y Teherán. El 13 de abril, Estados Unidos impuso un bloqueo naval a Irán y autorizó a CENTCOM a inspeccionar los buques que entraran o salieran de puertos iraníes, como parte de las medidas para restringir las exportaciones de petróleo y el tráfico marítimo del país.
En junio, un acuerdo temporal de 60 días suspendió el embargo a cambio de permitir el transporte comercial sin restricciones. Estados Unidos restableció el bloqueo en julio después de nuevos enfrentamientos armados y ataques contra embarcaciones en la región.
Irán anunció la semana pasada que establecería una nueva “zona prohibida” cerca del estrecho de Ormuz. El jefe de seguridad iraní, Mohsen Rezaei, señaló que el área se extendería más allá del estrecho e incluiría sectores del golfo Pérsico.
Rezaei explicó que la zona partiría desde la línea de bloqueo de la Armada estadounidense y que cualquier barco que ingresara en ella pasaría a la lista de sanciones de Irán.









