La singularidad de Canarias vuelve a situarla entre las comunidades con peores indicadores sociales del país. El Archipiélago aparece una vez más entre las regiones con mayores dificultades socioeconómicas en un nuevo ranking. Tres de las grandes localidades del Archipiélago se encuentran entre las diez con menor renta personal media de España, según el último informe elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), que analiza el nivel de ingresos y su distribución entre los municipios españoles de más de 50.000 habitantes. Los datos reflejan una brecha económica que mantiene a Canarias alejada de los niveles de renta de las áreas más prósperas del país y vuelven a poner el foco sobre las desigualdades territoriales. Santa Lucía de Tirajana, Arona y Granadilla de Abona ocupan los puestos destacados en esta clasificación, con rentas medias que no alcanzan los 17.500 euros anuales.
El primer municipio canario que aparece en el ‘top diez’ nacional -un ‘top’ en este caso negativo- se sitúa en el cuarto puesto. Se trata de Santa Lucía de Tirajana, en Gran Canaria, que registró en 2023 una renta personal media por declarante de 16.009,6 euros. Por detrás, en el sexto puesto de esta clasificación, se encuentra Arona, en Tenerife. La renta media por declarante alcanzó en 2023 los 16.623 euros, aunque el dato llega acompañado de una evolución más favorable: el municipio fue uno de los que más incrementó su renta entre 2022 y 2023, con un crecimiento del 4,5%. El ranking lo completa otro municipio tinerfeño, Granadilla de Abona, que ocupa la décima posición nacional -entre las localidades de más de 50.000 habitantes- con una renta media por declarante de 17.381 euros.
Tres localidades canarias aparecen así entre los diez grandes municipios con menor renta media de España. El dato refleja las fuertes diferencias internas que existen dentro de un Archipiélago donde conviven algunos de los principales destinos turísticos del país con zonas que todavía mantienen niveles de ingresos inferiores a la media nacional. Los municipios señalados en el informe se concentran en el sur de las Islas, territorios en los que el turismo es el principal motor económico y en los que el crecimiento de la actividad no siempre se ha traducido en un aumento proporcional de la renta disponible de sus residentes.
La explicación está en parte en la estructura económica de estos municipios. La concentración de una gran actividad turística y la generación de elevados volúmenes de negocio no implica necesariamente que la renta media de la población aumente al mismo ritmo, ya que una parte importante de los empleos creados se vincula a puestos de trabajo intensivos en mano de obra y con salarios más moderados. En Arona, por ejemplo, el fuerte crecimiento demográfico ha multiplicado la presión sobre el mercado laboral: el municipio pasó de unos 12.000 habitantes en 1980 a cerca de 90.000 en la actualidad. Buena parte del empleo se concentra en la hostelería y los servicios turísticos, con ocupaciones como camareras de piso, personal de limpieza o camareros de sala, sectores donde la temporalidad continúa siendo elevada y las remuneraciones se sitúan lejos de los niveles de otros perfiles profesionales.
El resultado es una paradoja habitual en las economías turísticas. Los municipios con una gran capacidad de atraer visitantes y generar actividad económica pueden mantener al mismo tiempo niveles bajos de renta personal si esa riqueza no se distribuye de forma amplia entre la población residente.
La otra cara de la moneda la protagonizan Las Palmas de Gran Canaria y San Bartolomé de Tirajana. En una lectura más positiva, el informe de Fedea sitúa a la capital grancanaria como la gran ciudad española donde más aumentó la renta media por declarante entre 2022 y 2023, con un crecimiento del 3,4%. La mejora refleja el impulso de la economía local tras los años más complicados de la pandemia, aunque el dato llega acompañado de una segunda lectura menos amable, y es que la desigualdad también creció.
El índice de Gini alcanzó 0,5402, el segundo valor más elevado entre las diez ciudades más pobladas del país, solo por detrás de Madrid (0,5437). En la práctica, esto significa que la recuperación de la renta no se ha repartido equitativamente y que la distancia entre quienes tienen mayores ingresos y quienes cuentan con menos recursos se amplía.
El otro gran salto de las Islas aparece en el sur de Gran Canaria. San Bartolomé de Tirajana fue el municipio español de más de 5.000 habitantes donde más aumentó la renta media por declarante entre 2022 y 2023, con un crecimiento del 8,1%. Un dato que invita al optimismo, aunque requiere una lectura con contexto. El propio informe de Fedea relaciona esta evolución con la recuperación de los municipios turísticos tras el golpe provocado por la pandemia.
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