El Málaga CF se marchará de Vigo sabiendo que tiene que tomar decisiones porque Adrián Niño salvó un viaje de vuelta muy complicado. Más por la forma y la necesidad de hacer cambios que por el hecho de haber podido perder. Un gol del delantero gaditano, de vuelta tras su lesión en el sóleo, evitó una derrota (1-1) y, aunque se suma al casillero gota a gota, no es baladí puntuar lejos de casa. Ferran Jutglà adelantó al Celta durante la primera mitad y ambos equipos seguirán sin saber lo que es ganar.
Cambio de roles
La primera parte estuvo dividida en dos. Los primeros 20 minutos los monopolizó el Málaga CF. Salió a morder en la presión, estuvo paciente con el balón y cargó el ataque por la izquierda. Joaquín y Salinas tenían mucha frescura. El malagueño tuvo una oportunidad de encarar al guardameta, pero Cáceres se cruzó antes de que golpeara el balón. El Celta había replegado sus líneas y necesitaban los de Funes muchísima precisión para colar la pelota.
Jutglà amenazaba con un balón rebotado en Galilea y el guion empezó a cambiar. Los de Giráldez pasaron a encontrar más espacios por dentro y muchas de sus ocasiones acababan en disparo. Sergio Carreira obligó a la primera aparición de Alfonso después de marcharse de Rafita. A los blanquiazules, este domingo con la tercera equipación, ya les costaba incluso pasar de la medular, perdiendo muchísimos balones en esa zona, casi siempre con el futbolista de cara a Herrero.
Lo que intentó evitar Funes y fue gol
Precisamente, pedía Funes durante la pausa de hidratación «no suicidarnos». Seguía el Celta avisando, ahora con Moriba y con Hugo González. Y el cántaro fue tanto a la fuente que sacó rédito. Además, perdiendo el Málaga CF un balón de espaldas en el centro del campo por dejar comprometido a un compañero, pudiendo jugar con Chupe en largo. Entonces fue Dani Lorenzo, encaró Ferran Jutglà a Pablo Martínez en la frontal y pegó el balón al palo izquierdo de Alfonso Herrero para poner el 1-0 antes del descanso.
Ramón sustituyó a Galilea con el inicio de la segunda mitad. Cada ocasión del Celta generaba más frustración, se intentaba salir rápido y al final quedaba el balón rifado sin llegar a los tres pases. Daba entrada Funes a Juan Cruz por Joaquín, buscando algo de verticalidad porque a excepción de un disparo de Chupe también rebotado… nada de nada. Mientras, Izan Merino se seguía complicando la vida ante Jutglà obligando a Alfonso a aparecer.
El Málaga CF parecía ya un muñeco en manos del Celta. Entraron Puga y Niño -sus primeros minutos de la temporada- para sustituir a Dani Lorenzo y a Izan. Así que cambió el esquema con una línea de tres, dos carrileros y Chupe y Niño en punta. En la primera acción del lateral cordobés ya le dio más vértigo al fútbol blanquiazul que los otros 65 minutos. También el delantero gaditano con sus desmarques. Era otra cosa. En cambio, faltaba velocidad en la circulación.
Niño rescata el punto
83 minutos tardó el equipo de Málaga CF en hacer un tiro a puerta por medio de Pablo Martínez. Acabó en saque de esquina y el excapitán del Levante, con un golpeo técnico impresionante, la envió teledirigida a la cabeza de Adrián Niño para que el delantero gaditano pusiera esa pelota al fondo de la red. Jornada 5, el primer gol en jugada del equipo y, además, a balón parado. Cerró la tanda de cambios la salida de Salinas y la entrada de Berrocal.
Iago Aspas pudo romper el empate con un balón milimétrico, pero el viento, los astros o lo que fuera salvaron a los de Funes. Punto importante, ya van tres, pero parece que el cuerpo técnico está obligado a tomar decisiones porque hay errores que se llevan repitiendo en estas cinco jornadas y no pueden seguir quitando oportunidades de ganar. Este jueves, a partir de la 21.30 horas, Villarreal.
Fuente: La Opinión de Málaga












