La organización del US Open anunció el ‘bombazo’. La imagen de radar de la pista testimoniaba el saque a 158 millas por hora, lo que equivale a más de 254 km/h. El servicio registrado más veloz de la historia del torneo y del Grand Slam. Un reflejo de la potencia con la que se estaba desarrollando la segunda semifinal.
Bajo el runrún popular por la violencia del impacto, surgieron los comentarios de que el alemán Sam Groth tenía el récord, en un Challenger en Corea del Sur, a 263,4 km/h., que más fiable resultaba el valor del estadounidense Andy Roddick en Copa Davis, con un ‘cañonazo’ a 253 km/h.
Minutos después el US Open certificaba lo que había anunciado el ojo de halcón, que el saque había viajado realmente a 144 millas, cerca de 232 km/h. Que el estadounidense Ben Shelton se quedaba sin récord. No le importó, su ‘bombazo’ fue eliminar al campeón Carlos Alcaraz en cuartos y mantener la tensión competitiva para superar a su compatriota Frances Tiafoe tres días después.
El zurdo de Atlanta, 23 años y nº 9 mundial (será nº 4), derrotó a su amigo de Maryland, 28 años y nº 12, por 4-6, 6-3, 6-3 y 7-5 en 3h.16′. Un cierre con doble falta de ‘Big Foe’, en su tercera semifinal fallida.
El orgullo de los ‘yankees’, el elegido para suceder en el palmarés a Andy Roddick (2003), el último héroe local en Nueva York. Aunque su primera final de Grand Slam coincidirá con la sexta, tercera seguida, de su experto oponente, el campeón de Roland Garros, el alemán Alexander Zverev, 29 años y nº 2.
El de Hamburgo sufrió en las dos rondas inaugurales, vivió un infierno de mucho corazón y tenis trabado. Mejoró, no pasó más problemas, tampoco en la semifinal que ganó al ruso Karen Khachanov por 6-3, 7-6 (7) y 7-6 (6).
Conformado el USA vs. Europa, el domingo a las ocho de la tarde horario peninsular español. El balance es favorable a Zverev por 5-0 con Shelton, aunque no se han medido esta campaña, el del cambio para ambos. El teutón se sacó el sambenito de las ocasiones perdidas en Grand Slam, el norteamericano se ha estabilizado emocionalmente, ha convertido con más frecuencia los antaños fuegos de artificio en torpedos al rival. Ya no es tanto ruido ocasional como consistencia diaria.

El esperado Shelton-Tiafoe deparó momentos eléctricos, un juego de quince minutos con el que concluyó el tercer set, a favor de Ben, a quien le costó entrar en el partido. Lógico después de una hazaña como la que firmó ante Alcaraz. En cuanto se aposentó, manejó con más comodidad un partido de garrotazos.
Después de Taylor Fritz, finalista batido en 2024 por Jannik Sinner, se presenta Ben Shelton. Entre él y Sascha Zverev está el nuevo campeón del US Open. Ninguna sorpresa, una opción preferencial en los pronósticos del evento. El americano, creciendo, mejorando sus ‘semis’ de 2023 y las del Open de Australia 2025.
El europeo, en su puesto natural tras ganar París y ser finalista en Wimbledon. Con la posibilidad de dar un golpe de mano que le acabaría dando el nº 1 mundial en los próximos meses si mantiene el tono.












