Valsequillo ya está de fiesta. El municipio dio este viernes el pistoletazo de salida a las Fiestas y Feria de San Miguel con un pregón cargado de emoción, recuerdos y reconocimiento a la identidad colectiva del pueblo. La encargada de abrir oficialmente la celebración fue María Dolores González, conocida como ‘Mayoya’, pediatra del Centro de Salud local durante décadas y recientemente jubilada, que trasladó su vocación sanitaria al escenario para ofrecer a sus vecinos una particular “receta festiva” para cuidar la salud del pueblo.
El acto arrancó con uno de los momentos más esperados de estas fiestas: la Bajada de San Miguel desde su altar hasta la plaza, donde los vecinos acompañaron la llegada del patrón. El concejal de Cultura y Festejos destacó que este gesto simboliza mucho más que una tradición anual. “Son parte de lo que somos, de nuestra historia y de nuestra identidad; son ese hilo invisible que une a quienes nos precedieron con quienes hoy tenemos la responsabilidad de mantener viva nuestra cultura”, señaló ante el trono del santo.
Una vida dedicada a cuidar a los niños de Valsequillo
La hija de la pregonera, Teresa Gubern, fue la encargada de presentar a su madre en un momento especialmente emotivo. María Dolores González agradeció el reconocimiento recibido por parte del Ayuntamiento, colectivos, asociaciones y vecinos, antes de realizar una reflexión sobre la situación de la infancia en el mundo, los menores afectados por conflictos armados y la realidad de los niños migrantes.
Durante su intervención, la pediatra repasó también los primeros años de la atención sanitaria pública en Valsequillo y recordó su llegada al municipio a finales de los años 80. En aquella etapa, las consultas, revisiones y vacunaciones se realizaban desplazándose por los ocho colegios de la zona junto a sus compañeros y trasladando el material médico necesario.
Aquellos primeros pasos culminaron con la apertura del primer centro de salud en la Casa del Médico en abril de 1991, hasta la puesta en marcha de las actuales instalaciones sanitarias en 1998.
“La salud no es solo la ausencia de enfermedad”
La pregonera defendió durante su discurso el valor de la sanidad pública y recordó que la salud va mucho más allá de la atención médica. “La salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino un estado de bienestar físico, psíquico y social, y un derecho fundamental”, afirmó.
También puso en valor el trabajo conjunto desarrollado durante años entre los profesionales sanitarios, los Servicios Sociales municipales y la comunidad educativa para atender las necesidades de las familias del municipio.
Uno de los momentos más destacados del pregón llegó cuando convirtió simbólicamente el escenario en una consulta médica comunitaria y prescribió un tratamiento colectivo para disfrutar de las fiestas de San Miguel.
“La mejor medicina la tenemos aquí, somos nosotros, así que en estas fiestas: rían, canten, compartan, recuerden con cariño a quien ya no está… hagan pueblo”, recomendó ante un público entregado.
El alcalde destaca su entrega al municipio
El alcalde de Valsequillo, Juan Carlos Hernández Atta, agradeció a María Dolores González sus años de servicio y dedicación al municipio, especialmente por haber cuidado de generaciones de niños y niñas.
“No hay palabras suficientes para trasladarte la gratitud de todo un pueblo”, afirmó el regidor, que destacó que el pregón no solo habló de las fiestas, sino de “algo mucho más importante: de las personas que hacen pueblo”.
El acto, acompañado por diferentes actuaciones musicales, concluyó con un llamamiento a mantener vivas las tradiciones y cuidar la convivencia como parte esencial de la identidad de Valsequillo. Con el tradicional “¡Viva San Miguel y viva Valsequillo!”, el municipio inauguró oficialmente sus fiestas patronales.









