Un Porsche 911 GT3 RS y una bicicleta de carretera pueden ser difícilmente comparables, pero Leon Baldinger ha encontrado suficientes puntos en común para convertirlos en un tándem perfecto. El propietario de Leon Bikes, una tienda especializada en bicicletas a medida en Mellingen, Suiza, ha creado la suya tomando como referencia su propio ‘nueveonce’, desde la pintura Olive Black hasta los detalles amarillos y la fibra de carbono.
El cuadro y horquilla de carbono están pintados en el mismo tono que el GT3 RS, la denominación que aparece en las puertas del coche se reproduce en la bicicleta y hasta las manetas de freno o la patilla del cambio entran en el juego.
Porsche 911 GT3 RS con la bici a juego / Porsche
Baldinger creció rodeado de coches y bicicletas, y llegó a competir en descenso de montaña hasta conseguir un puesto en la selección nacional juvenil. También se formó como mecánico de bicicletas, aunque una grave caída en la que se rompió la columna vertebral puso fin a su aspiración de dedicarse profesionalmente a la competición. Después volvió a acercarse al automóvil y, con el tiempo, convirtió su otra pasión en profesión. En 2020 vendió sus bicicletas, su coche y buena parte de sus pertenencias para abrir Leon Bikes. El negocio nació en plena pandemia, con problemas para conseguir componentes, pero terminó creciendo hasta dar empleo actualmente a una docena de personas.
Su especialidad es precisamente la personalización. Los clientes pueden elegir componentes y pintura, y Baldinger trabaja con pintores de Estados Unidos e Italia para llevar esos diseños a los cuadros. El coche aparece con frecuencia como referencia: algunos encargos utilizan colores clásicos de Porsche, independientemente de que el propietario tenga o no en el garaje un coche pintado de la misma forma.

Porsche 911 GT3 RS con la bici a juego / Porsche
Baldinger ya había probado antes esta fórmula. Su primer Porsche fue un 911 GT3, y poco después creó una bicicleta terminada en el mismo Arctic Grey. Cuando cambió aquel coche por un GT3 RS, volvió a empezar, pero esta vez tenía una base mucho más elaborada.
Su actual Porsche está pintado en Olive Black y equipa el paquete Weissach, con numerosos elementos de fibra de carbono vista, además de detalles amarillos. Esos tres ingredientes —verde oscuro, carbono y amarillo— marcan también la bicicleta.
El paralelismo llega a elementos bastante menos evidentes que la pintura. Baldinger forró el manillar con un material que le recuerda a la tapicería de los asientos del GT3 RS, mientras que el Speed Yellow aparece como remate en distintos puntos. En el coche ese amarillo está, entre otros lugares, en las pinzas de freno y en la marca de las 12 del volante. En la bicicleta sirve también para las pinzas y para una franja del ciclocomputador, que está pintado a juego. Además, tanto el Porsche como la bicicleta utilizan discos con pinzas amarillas. Y la búsqueda del bajo peso tampoco se queda en una cuestión estética: la bicicleta de carretera, construida en carbono, pesa apenas siete kilogramos.
El alerón del GT3 RS hace de portabicicletas
Baldinger transporta la bici en su propio 911. Para ello utiliza soportes de ventosa y un portabicicletas, mientras que la rueda delantera viaja dentro del habitáculo. La operación exige cuidado con el cristal ligero del Porsche, según explica el propio Baldinger, pero le permite combinar las dos actividades en una misma jornada: primero conducir el 911 y después continuar el recorrido sobre dos ruedas.

Porsche 911 GT3 RS con la bici a juego / Porsche
Esta bicicleta resume la forma de trabajar que identifica a Leon Bikes. Para Baldinger, estos proyectos no consisten simplemente en escoger componentes caros y reunirlos en un cuadro. La pintura, los materiales y pequeños detalles permiten construir cada unidad alrededor de los gustos de su propietario, hasta el punto de que algunos clientes encargan varias bicicletas al año. En su caso, la referencia estaba en su propio garaje. Olive Black, carbono visto, Speed Yellow y una obsesión compartida por reducir peso. La cuestión no era convertir una bicicleta en un Porsche, sino trasladar a dos ruedas los detalles del Porsche 911 GT3 RS.











