El teniente Dean Elsdunne, portavoz internacional de la Policía de Israel, recibió un reconocimiento especial del presidente Isaac Herzog por su trabajo representando al país y a la institución policial.
Elsdunne llegó a Israel ocho años antes, se incorporó como soldado solitario a una unidad especial y más tarde pasó a desempeñarse como portavoz internacional. La distinción en la Residencia del presidente representó para él el reconocimiento de ese recorrido.
El 7 de octubre comenzó para él alrededor de las 6:30 de la mañana, cuando recibió una llamada por el lanzamiento de cohetes y la orden de presentarse en su base. Mientras se preparaba para salir, empezaron a llegar avisos sobre terroristas, secuestros y combates en los que participaban soldados y policías.
Al llegar a la estación y escuchar las comunicaciones policiales de emergencia comprendió la magnitud de lo que estaba ocurriendo. Consideró que los agentes que combatieron ese día actuaron como una protección directa para la población y asumió que su tarea sería llevar sus historias al público internacional.
Aunque no combatió físicamente el 7 de octubre, describió el trabajo de comunicación posterior como “la lucha de mi vida”. Desde el 9 de octubre entró en los kibutz atacados y acompañó a periodistas extranjeros a lugares como Kfar Aza, Be’eri y el recinto del festival Nova.
Allí intentó que los visitantes comprendieran la dimensión de la masacre mientras recorrían casas quemadas y zonas donde todavía había rastros de sangre. Su mensaje era que debían recordar lo ocurrido cuando Israel respondiera al ataque y considerar cómo reaccionarían si sus propias familias hubieran sido secuestradas o asesinadas.
El trabajo continuó mediante recorridos por las comunidades afectadas y encuentros con figuras internacionales. Su intención era presentar lo ocurrido desde la experiencia policial y no desde una posición política.
También participó en la respuesta a las flotillas que intentaron llegar a Gaza. En una de ellas, a la que llamó “flotilla de Yom Kippur”, subió al barco después de haber visto previamente camiones con ayuda entrando en la Franja de Gaza por el cruce de Kerem Shalom bajo escolta policial. En la embarcación encontró muy pocos alimentos y grabó un video para mostrar lo que había visto al público extranjero.
Para Elsdunne, uno de los principales problemas de la comunicación internacional es que hechos cuyo contexto resulta conocido dentro de Israel pueden interpretarse de otra manera en el extranjero. Defendió mantener la verdad como criterio y explicar el contexto para evitar que sea utilizado en favor de afirmaciones falsas contra Israel.
Al recibir el reconocimiento agradeció a sus comandantes, a los policías cuyas historias ha difundido y a su esposa, que permaneció con sus dos hijos durante la guerra mientras él cumplía sus funciones, incluso durante los ataques con cohetes.







