Wall Street ha comenzado la semana con signo mixto, con el Dow Jones protagonizando las ventas, tras el cierre del lunes por la celebración del Labor Day. Las bolsas estadounidenses dan el pistoletazo de salida a una semana que estará marcada por la evolución de los precios del petróleo y del yen japonés y también por la Fed, que este viernes conocerá un informe clave de inflación en Estados Unidos.
En primer lugar, el crudo repunta este martes ante las renovadas tensiones entre Estados Unidos e Irán. El petróleo Brent, de referencia en Europa, suma un 0,91% y se ubica en 97,88 dólares por barril, mientras que el WTI se encarece un 1,74% y alcanza los 93,97 dólares.
Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB, ha explicado «el precio del petróleo ha subido durante tres sesiones consecutivas ante los temores acerca de un conflicto prolongado en Oriente Medio».
«Irán ha amenazado a Estados Unidos con una guerra económica y ha utilizado misiles para atacar buques de guerra estadounidenses; por su parte, los hutíes —respaldados por Irán— atacaron 73 objetivos saudíes con misiles, causando heridas a civiles y afectando algunas instalaciones de producción petrolera. Esta situación agrava la preocupación por el suministro al entrar en los meses críticos de invierno en el hemisferio norte», añade.
Con este telón de fondo, Brooks cree que «el petróleo a 100 dólares vuelve a estar sobre la mesa», y anticipa que «el impulso en el precio del crudo, desencadenado por las tensiones geopolíticas, podría intensificarse a medida que nos acercamos a la marca de los 100 dólares por barril».
«La última vez que el precio del crudo Brent superó los 100 dólares fue en julio. Existe el riesgo de que se supere este nivel si continúan los ataques«, comenta.
Además, Brook cree que el presidente de EEUU, Donald Trump, «parece haber asumido que este conflicto no se resolverá antes de las elecciones de mitad de mandato de principios de noviembre», lo que «aumenta el temor a que el conflicto se prolongue y a que los precios del petróleo se mantengan elevados hasta 2027».
Por otro lado, el mercado mira también hacia Japón, donde el yen prolonga este martes su fuerte remontada frente al dólar y se aproxima a sus niveles más altos del año, favorecido por las crecientes expectativas de nuevas subidas de tipos del Banco de Japón (BoJ) y por un movimiento técnico que está obligando a los inversores a cerrar posiciones bajistas sobre la moneda nipona.
Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, cree que «si el BoJ sube los tipos de interés este mes —y establece un marco para una mayor normalización, lo que podría ser la única forma de sostener la reciente recuperación del yen— y si la Fed guarda silencio en medio de una presión política que probablemente se volverá insoportable de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, el riesgo de una reversión de las operaciones de ‘carry trade’ en yenes cobrará fuerza«.
Según su criterio, «esto significa que podríamos ver cómo el yen japonés se fortalece aún más, los rendimientos de los bonos del Tesoro de EEUU aumentan y los índices bursátiles mundiales caen en un movimiento rápido».
«La última gran reversión del ‘carry trade’ en yenes se produjo a finales de julio y principios de agosto de 2024. El detonante fue una combinación adversa: el BoJ subió los tipos (y señaló una mayor normalización), el yen se apreció bruscamente y unos datos de empleo débiles en EEUU aumentaron repentinamente las expectativas de recortes de tipos por parte de la Fed», recuerda.
ATENCIÓN A LA FED
La situación del yen hace que la Fed esté cada vez más en el ojo del huracán, y es que el mercado sigue buscando pistas sobre la decisión que tomará en la reunión de política monetaria de la semana que viene, que está rodeada de un inusual nivel de incertidumbre ante la estrategia del nuevo presidente del banco central, Kevin Warsh, de esconder sus cartas hasta el último momento.
Actualmente, el mercado espera una subida de 25 puntos básicos (pb) con un 60% de probabilidad, según la herramienta FedWatch de ‘CME’, aunque todo puede cambiar este viernes con la publicación del IPC de agosto en EEUU, que se presenta como la cita macroeconómica clave de la semana.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el euro se mantiene plano ($1,161), y la onza de oro baja un 0,90% ($4.445), mientras que la rentabilidad del bono americano a 10 años se mantiene en el 4,784% y el bitcoin baja un 1,79% ($77.869).















