La flota pesquera del Mediterráneo afronta los próximos años entre la recuperación de los recursos marinos y la necesidad de recuperar también días de actividad. Ese equilibrio ha llevado al Gobierno regional hasta Bruselas, donde ha reclamado a la Comisión Europea un cambio de rumbo que permita al sector traducir los esfuerzos realizados en los últimos años en una mayor capacidad para trabajar.
El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, trasladó esta petición al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, durante una reunión celebrada este jueves junto a los responsables de pesca de las comunidades autónomas del Mediterráneo, Andalucía, Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana. El encuentro sirvió para presentar un frente común ante las próximas decisiones comunitarias que afectarán a la flota.
La principal reivindicación de la Región de Murcia pasa por establecer una senda de recuperación progresiva de la actividad que permita alcanzar los 180 días de trabajo para la flota pesquera en 2027, una vez constatada, según el Ejecutivo autonómico, la recuperación de los recursos en el Mediterráneo.
«Nuestros pescadores han cumplido con creces los objetivos ambientales y los recursos del Mediterráneo se están recuperando. Después de años de recortes, ha llegado el momento de que ese esfuerzo tenga también una respuesta por parte de Europa y permita garantizar el futuro de nuestra flota», señaló Buendía.
La defensa de una mayor actividad no se plantea, según el consejero, como una renuncia a la protección de los ecosistemas marinos. La posición trasladada a Bruselas reclama que las medidas aplicadas para preservar los recursos sean compatibles con la viabilidad económica de las empresas y con la continuidad social de un sector especialmente arraigado en los municipios costeros.
«La protección de los recursos marinos es una obligación que compartimos y que nadie cuestiona», afirmó Buendía, antes de reclamar que las herramientas utilizadas para alcanzar ese objetivo sean proporcionadas y ajustadas a las características de la pesca mediterránea.
El consejero Joaquín Buendía, este jueves en Bruselas durante el encuentro con el comisario europeo de pesca y océanos, Costas Kadis. / CARM
«No estamos pidiendo rebajar los objetivos de protección del Mediterráneo. Estamos pidiendo que las herramientas para alcanzarlos sean proporcionadas, eficaces y estén adaptadas a la realidad de nuestra pesca. La sostenibilidad tiene que ser ambiental, pero también económica y social», añadió.
Una normativa pensada para una flota artesanal
La adaptación de la Política Pesquera Común y del Reglamento de Control a las particularidades del Mediterráneo constituye otra de las peticiones formuladas por el Gobierno regional. La singularidad de esta flota queda reflejada en que más del 80 por ciento de sus embarcaciones son artesanales y tienen menos de 12 metros de eslora.
Entre las modificaciones planteadas figura que se prioricen los controles de las capturas en tierra y al pesaje en las lonjas, frente a determinadas obligaciones que, a juicio del Ejecutivo autonómico, pueden generar una carga excesiva para las pequeñas embarcaciones. También se reclama eliminar la notificación previa de entrada a puerto y suprimir la denominada cláusula de la especie más vulnerable, cuyo efecto puede condicionar la actividad de toda una flota por la situación de una única especie.
«Europa tiene que proteger los recursos, pero con normas proporcionadas y adaptadas a la realidad de nuestra flota. No se puede gestionar de la misma manera una pesca artesanal y multiespecífica que otras realidades pesqueras europeas», defendió el consejero.

Los consejeros responsables de pesca de las comunidades autónomas del Mediterráneo. / CARM
La participación de las comunidades autónomas y del propio sector en las decisiones sobre la gestión de los caladeros figura también entre las demandas trasladadas al comisario. El Gobierno regional considera necesario reforzar el peso del conocimiento científico y territorial antes de adoptar medidas que tengan consecuencias sobre la actividad de los pescadores.
El relevo generacional aparece como otra de las preocupaciones asociadas al futuro de la actividad. La reducción de los días de trabajo y las dificultades económicas del sector, según el Ejecutivo autonómico, pueden dificultar la incorporación de jóvenes a una profesión cuya continuidad depende también de que resulte viable para las nuevas generaciones.
“No podemos proteger la pesca y olvidarnos de proteger también a los pescadores”, afirmó el consejero.
Un fondo europeo específico para la pesca
La financiación comunitaria a partir de 2028 completa las reivindicaciones de la Región de Murcia. El Gobierno regional reclama que el próximo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea 2028-2034 incorpore un fondo específico, estable y suficientemente dotado para el sector pesquero.
A esta demanda se suma la posibilidad de que las cofradías de pescadores puedan acceder directamente a las ayudas europeas, una opción que actualmente no contempla el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA). La intención del Ejecutivo autonómico pasa por preservar el papel de estas entidades como estructuras de representación del sector y facilitar que puedan disponer de recursos europeos sin perder su identidad ni las funciones que desempeñan junto a los pescadores.















