En la noche del 2 de septiembre, el Rayo Vallecano ha publicado un comunicado dirigido a la Comunidad de Madrid. El objetivo es claro: el próximo encuentro del sábado 5 de septiembre ante el Racing debe jugarse en Vallecas. Una empresa ha realizado una inspección exhaustiva, completa y rigurosa sobre el estadio, instalaciones, etc. «Tanto el técnico auditor como el resto del personal técnico asistente han comunicado a los representantes del Club que el Estadio de Vallecas cumple plenamente con las medidas y condiciones exigibles en materia de seguridad y salubridad», han informado.
La realidad es que los aficionados están viviendo una pesadilla tras no poder ver a su equipo jugar en casa y como sucedió la última vez, tener que desplazarse hasta Leganés. La empresa que se ha encargado de la inspección, ha remitido un informe preliminar favorable a la Comunidad de Madrid. Además, desde el club informan de que cesen los «juicios de valor carentes de respaldo técnico y que prevalezcan los datos objetivos».
El Rayo ha emitido un nuevo comunicado, el segundo en poco más de 24 horas. Además, la entidad manifiesta que le consta que “la empresa auditora CEDIAL ha remitido ya a la Comunidad un informe preliminar favorable”. La realidad es que el Rayo va a contrarreloj y necesita una respuesta inminente para poder buscar otro campo en el que jugar si finalmente la solicitud es denegada.
Eatadio de Vallecas / EFE
Por otro lado, en el comunicado lanzan un aviso muy claro: “De no producirse el levantamiento inmediato de la medida, la responsabilidad de los graves perjuicios que se están causando al club y a toda su masa social, corresponderá a la CAM. Impedir que el Rayo dispute sus encuentros en su estadio puede comprometer gravemente su rendimiento deportivo e incluso contribuir a generar consecuencias irreparables, como un eventual descenso deportivo de categoría».















