El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha defendido sus vacaciones estivales en Lanzarote después de las críticas recibidas por haber descansado durante 23 días de agosto mientras la situación migratoria en Ceuta atravesaba un momento especialmente complejo. El jefe del Ejecutivo abordó esta cuestión el pasado 31 de agosto durante su intervención en la Cadena SER con motivo del comienzo del nuevo curso político y de la nueva etapa del programa Hoy por Hoy, con Aimar Bretos al frente.
Preguntado directamente por si se arrepentía de haber disfrutado de sus vacaciones en ese contexto, Sánchez sostuvo que los responsables políticos también tienen derecho al descanso. El presidente afirmó que durante agosto ha trabajado y también ha pasado tiempo con su familia, aunque señaló que un jefe del Gobierno no llega a desconectar completamente de sus responsabilidades.
«Para una parte de la oposición no tengo derecho a vacaciones ni a ser presidente. No soy legítimo, según ellos. Me lo tomo con deportividad porque llevo ocho años así», ha señalado Sánchez durante la entrevista. «He trabajado y he descansado, son mis derechos. He estado con mi familia y es un derecho que tenemos los políticos, aunque un presidente del Gobierno no desconecta», respondió a la oposición.
Sánchez aprovechó además la entrevista para defender una posición basada, según sus palabras, en la “humanidad” ante la situación migratoria y para cuestionar las críticas procedentes de sectores de la derecha y la ultraderecha respecto a la gestión de la llegada de migrantes.
Más de tres semanas de vacaciones en Lanzarote
El presidente del Gobierno y su esposa, Begoña Gómez, estuvieron en Lanzarote desde el 1 hasta el 23 de agosto. Durante ese periodo se alojaron en La Mareta, la residencia de Patrimonio Nacional situada en Costa Teguise, que Sánchez ha utilizado en anteriores ocasiones durante sus vacaciones.
La estancia se prolongó durante algo más de tres semanas y coincidió con un periodo de elevada tensión política en torno a la situación migratoria en Ceuta, además de otros asuntos de ámbito nacional que afectaban al Gobierno y al PSOE.
La salida de la isla se produjo durante la mañana del domingo 23 de agosto. El dispositivo de seguridad desplegado durante estas vacaciones fue reforzado respecto a anteriores estancias del presidente en Lanzarote.
La Mareta, donde Pedro Sánchez y su familia volvieron a pasar sus vacaciones de verano / La Provincia
La residencia de La Mareta forma parte del patrimonio del Estado y está gestionada por Patrimonio Nacional, organismo encargado de la administración y conservación de determinados bienes y espacios vinculados a la Corona y al patrimonio histórico estatal.
La crisis de Ceuta marcó las vacaciones del presidente
La estancia de Sánchez en Lanzarote coincidió con las críticas de responsables de la ciudad autónoma y de partidos de la oposición por la gestión de la situación migratoria en Ceuta. El contexto político generado alrededor de esta cuestión convirtió las vacaciones del presidente en uno de los asuntos recurrentes del debate político durante agosto.
La llegada de Sánchez a Lanzarote se produjo un día después de que el presidente se desplazara a Ceuta, donde había acudido ante el escenario de tensión existente en la ciudad autónoma.
Pese a encontrarse de vacaciones, el presidente mantuvo durante su estancia en la isla parte de su actividad institucional. Un ejemplo se produjo el 17 de agosto, cuando presidió mediante videoconferencia desde La Mareta una reunión con varios ministros para analizar precisamente la situación de Ceuta.
Este episodio fue utilizado por el Gobierno como muestra de que el presidente continuó ejerciendo sus funciones durante el periodo estival, mientras que sus críticos cuestionaron que mantuviera su descanso en un momento de especial dificultad.
Protestas frente a La Mareta durante la estancia
Las vacaciones presidenciales también estuvieron acompañadas de protestas frente a La Mareta. La organización Hazte Oír organizó movilizaciones en las inmediaciones de la residencia para expresar su rechazo a la política migratoria del Ejecutivo y plantear críticas relacionadas con asuntos de corrupción que afectan al PSOE.
La permanencia del presidente en la isla volvió así a situar a Lanzarote y La Mareta en el foco de la actualidad política nacional durante buena parte del mes de agosto.














