El Valencia CF perdió en Riazor y ahí aceleró todo en busca de convencer a Harvey Elliott una vez ya tenían el no del Leeds. Ramazani fue siempre la primera opción del verano, pero se mantenía ahí de fondo. Y mientras el belga se alejaba el que aparecía en primera línea era el inglés, que en todo momento le dio el sí al Valencia, pero el salario se convertía en el principal problema. Una vez eso se solucionó, con el cuadro de Mestalla poniendo más de su parte para calmar las críticas por la derrota en A Coruña, el fichaje del inglés se cerró en tiempo récord. Tanto que acaba de aterrizar en Manises, donde ya ha dicho sus primeras palabras como nuevo jugador del Valencia. Eso sí, siempre y cuando supere el reconocimiento médico.
Respecto a la operación por Elliott, el Valencia CF contaba con el beneplácito del jugador con Carlos Corberán como figura clave para convencer al del Liverpool de su papel en el proyecto en Mestalla. Una operación complicada ya que el salario del jugador estaba lejos de los parámetros económicos que manejaba el Valencia CF. En las últimas horas el Liverpool y el club valencianista han avanzado y han cerrado un acuerdo para la llegada de Elliott a LaLiga, que ya está en su nueva ciudad, y que se queda cedido por el conjunto de Anfield.
El conjunto valencianista buscaba un perfil para aportar en ataque, con buen pie, vertical y que se asocie. Eso era Harvey Elliott hace tan solo unos años, cuando asomaba como uno de los grandes proyectos del Liverpool. Sin embargo, las lesiones por un lado y que no ha logrado estar al máximo físicamente por otros motivos han frenado la irrupción de un futbolista que ahora busca en la capital del Turia sentirse de nuevo importante. No lo tendrá fácil, pero él quiere demostrarlo. Quiere sacar esa zurda a pasear y demostrar en la frontal del área otra de sus virtudes: el golpeo lejano.
No es suficiente con el inglés
La realidad es que el conjunto dirigido por Carlos Corberán necesita muchos más fichajes y en muchas líneas. Con Harvey Elliott el tema del extremo no se ha solucionado ni mucho menos. Es un futbolista que puede jugar por fuera, que encaja más en la idea del 5-4-1 actuando por dentro en una especie de 5-2-2-1, que no como extremo puro. Por todo eso, la delantera sigue estando coja y más con la lesión de Sadiq, el extremo necesita más futbolistas, el medio tiene ausencia de ‘peloteros’ de campo propio y faltaría otro central. Eso en un club normal, por supuesto.












