- Resines y Quim Gutiérrez, dos ladrones en fuga
- Un escondite que termina cambiándolo todo
- Una comedia que busca que salgas sonriendo
- Santiago Segura está detrás de la producción
- Humor, prejuicios y nuevos amigos
Antonio Resines y Quim Gutiérrez forman una de las parejas más inesperadas de la nueva comedia española.
En Haciendo amigos interpretan a dos delincuentes de poca monta que acaban de atracar una joyería y necesitan desaparecer antes de que la Policía consiga encontrarlos.
Pero el escondite que encuentran está muy lejos de cualquier plan habitual.
Una confusión provoca que ambos terminen haciéndose pasar por nuevos integrantes de un grupo de teatro formado por personas con discapacidad.
Y lo que parecía una solución provisional termina convirtiéndose en una convivencia de una semana de la que ya no resulta tan sencillo escapar.
Resines y Quim Gutiérrez, dos ladrones en fuga
La película presenta a Antonio y Félix, dos atracadores que buscan desesperadamente una salida después de cometer un robo.
En plena huida se encuentran con Eva, la monitora de un grupo teatral.
Ella cree que los dos hombres son nuevos miembros de la compañía a los que todavía no conoce.
Los ladrones descubren inmediatamente que el malentendido puede servirles para esconderse.
Aceptan la confusión.
Pero lo que no saben es que aquello no consiste simplemente en permanecer unas horas junto al grupo.
Les espera un retiro creativo de una semana.
Un escondite que termina cambiándolo todo
A partir de ahí, Haciendo amigos utiliza la convivencia para enfrentar a los protagonistas con situaciones que no habían previsto.
Los personajes de Resines y Gutiérrez llegan cargados de prejuicios y con una única intención: mantenerse lejos de la Policía.
Pero el grupo empieza a desmontar esas ideas.
La película no basa su atractivo en grandes sorpresas argumentales.
Su principal arma está en la mezcla de personajes y en el caos que genera colocar juntos a individuos con formas muy distintas de entender el mundo.
La propia crítica destaca que la historia puede resultar previsible en determinados momentos, pero que compensa esa sencillez con humor y ternura.
El planteamiento inicial podría conducir hacia una comedia puramente disparatada.
Pero Haciendo amigos intenta ir un poco más allá.
La película introduce también conflictos familiares y momentos dramáticos para equilibrar el humor.
El objetivo no es únicamente provocar carcajadas.
También busca que el espectador conecte con los personajes y abandone la sala con una sensación agradable.
De ahí una de las descripciones más claras que ha recibido la película:
es una de esas historias que hacen que salgas del cine con una sonrisa.
Santiago Segura está detrás de la producción
La película está dirigida por David Marqués y cuenta con guion de Marta González de Vega.
Entre sus productores figura Santiago Segura, uno de los nombres más asociados a la comedia comercial española de los últimos años.
El reparto está encabezado por Quim Gutiérrez y Antonio Resines, acompañados por Megan Montaner.
La cinta tiene una duración aproximada de 100 minutos.
Humor, prejuicios y nuevos amigos
El título de la película termina explicando hacia dónde se dirige realmente la historia.
Antonio y Félix comienzan utilizando al grupo únicamente como una forma de esconderse.
Pero esa convivencia acaba obligándolos a mirar de otra manera a las personas que tienen delante.
La comedia surge precisamente de ese choque.
Dos atracadores que creen tener controlada la situación descubren que el plan improvisado puede terminar cambiándoles más de lo esperado.
‘Haciendo amigos’ coloca así a Antonio Resines y Quim Gutiérrez como dos ladrones que buscan esconderse de la Policía y terminan atrapados durante una semana en el lugar menos imaginable: un retiro teatral que les obliga a revisar sus propios prejuicios.











