El artista Delfín Amaya, miembro del conocido dúo musical Los Amaya, murió este lunes en Barcelona a los 74 años. Con su fallecimiento desaparece uno de los nombres vinculados a una de las formaciones más representativas de la rumba catalana, género en el que desarrolló buena parte de su trayectoria artística junto a su hermano José.
Delfín Amaya nació en Oviedo en 1952, aunque siendo todavía muy pequeño se trasladó con su familia a Barcelona. Fue en la capital catalana, en concreto en el barrio del Raval, donde creció y donde terminó arraigando también su carrera musical. De etnia gitana y perteneciente a una familia estrechamente relacionada con el mundo artístico, la música formó parte de su vida desde sus primeros años.
Su trayectoria quedó especialmente ligada a la de su hermano José Amaya, con quien formó en los años 70 el dúo Los Amaya. Juntos se convirtieron en uno de los principales exponentes de la rumba catalana y desarrollaron una propuesta musical caracterizada por la combinación de la tradición del género con otros sonidos más contemporáneos.
Fusión de rumba catalana con melodías pop
Los hermanos fueron pioneros en fusionar la rumba catalana tradicional con melodías pop y bases modernas, construyendo así un estilo propio que les permitió hacerse un lugar dentro de la escena musical. Esa vocación artística tenía además raíces familiares, ya que Delfín y José mantenían relación familiar con la célebre bailaora de flamenco Carmen Amaya.
La historia discográfica de Los Amaya comenzó pronto. El dúo lanzó su primer álbum en 1969, dando inicio a una carrera que se prolongaría durante décadas y que dejaría canciones especialmente reconocibles dentro de su repertorio. Entre sus temas se encuentran ‘Vete’, ‘Caramelos’ y ‘¡Qué mala suerte la mía!’, canciones que forman parte de la trayectoria musical del grupo.
A lo largo de los años, Los Amaya mantuvieron su vinculación con la rumba catalana y continuaron desarrollando el sonido que los había convertido en una de las formaciones destacadas del género. Uno de los momentos de mayor proyección pública de su carrera llegó en 1992, cuando participaron en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona, una actuación en la que compartieron escenario con otros nombres estrechamente relacionados con la rumba catalana, como Peret y Los Manolos.
Décadas después del inicio de su carrera, el dúo todavía regresaría al estudio. Su último trabajo discográfico fue ‘Vuelven… Los Amaya!’, publicado en 2013, un álbum que se convirtió en la última referencia de una trayectoria que había comenzado más de cuatro décadas antes.
Suscríbete para seguir leyendo












