Cáritas Diocesana de Canarias ha movilizado 10.000 euros para ayudar a las personas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el pasado 10 de agosto. La aportación se incorpora a la respuesta puesta en marcha por la red de Cáritas ante una emergencia que ha dejado, según el balance disponible, cerca de 240 fallecidos, más de 1.300 heridos y alrededor de 2.000 desaparecidos.
El seísmo tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y estuvo seguido por al menos 12 réplicas. Sus efectos se extendieron por una docena de departamentos del centro y el oeste del país, aunque los daños más graves se concentran en Chocó y Valle del Cauca.
La Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres y las organizaciones humanitarias desplegadas sobre el terreno continúan evaluando la magnitud de una catástrofe cuyo balance todavía puede variar a medida que los equipos consigan acceder a las poblaciones más aisladas.
Canarias se suma a la respuesta humanitaria
Ante la emergencia, Cáritas Diocesana de Canarias ha decidido aportar 10.000 euros, una cantidad que se añade a los 100.000 euros movilizados a nivel confederal por Cáritas Española y a las contribuciones realizadas desde otras Cáritas diocesanas.
Los recursos económicos estarán destinados a cubrir algunas de las necesidades más urgentes de la población damnificada, entre ellas el acceso a agua potable, alimentos, productos de higiene, atención sanitaria y alojamientos temporales.
La organización ha activado su red humanitaria con especial atención a las comunidades rurales y de difícil acceso, donde las consecuencias del terremoto todavía no han podido determinarse completamente.
Equipos sobre el terreno
Las Pastorales Sociales-Cáritas Diocesanas de Istmina-Tadó, Quibdó, Pereira, Cali y Manizales han comenzado a movilizarse hacia las áreas afectadas. Tanto los integrantes de los equipos como las personas voluntarias se encuentran en buen estado.
Uno de los principales retos se encuentra en el departamento del Chocó. En determinadas zonas todavía existen importantes lagunas de información sobre los daños provocados por el terremoto debido, entre otros factores, a las dificultades para acceder a algunas comunidades.
Los equipos de Istmina y Quibdó trabajan para conocer directamente las necesidades de la población y ampliar la información disponible sobre la situación.
Paralelamente, y en colaboración con los bancos de alimentos de las diócesis, se está realizando acopio de agua, alimentos y productos de higiene para comenzar a distribuirlos durante los desplazamientos hacia las áreas damnificadas.
Llegar a las comunidades más aisladas
La prioridad de la respuesta humanitaria será alcanzar precisamente aquellos núcleos rurales y comunidades que encuentran mayores obstáculos para recibir asistencia.
Cáritas advierte de que las necesidades podrían incrementarse conforme los equipos consigan entrar en zonas que hasta ahora permanecen prácticamente incomunicadas y pueda conocerse con mayor precisión el alcance de los daños.
La organización continuará trabajando junto a Cáritas Colombia y la red internacional de Cáritas para adaptar la ayuda a las necesidades que vayan detectándose sobre el terreno.
Cómo colaborar desde Canarias
Cáritas Diocesana de Canarias ha habilitado también vías para que quienes lo deseen puedan realizar aportaciones económicas destinadas a las víctimas del terremoto.
Las donaciones pueden realizarse mediante Bizum, utilizando el código 38068, o a través de la cuenta habilitada por Cáritas Diocesana de Canarias, indicando como concepto «Cáritas con Colombia».













