Wall Street vuelve al verde y sus tres principales índices cotizan con subidas este miércoles tras conocer el decisivo informe de inflación de Estados Unidos, que sitúa al IPC en el 3,4% -una décima menos que en junio y en línea con lo esperado-. Al igual que el dato de empleo conocido el pasado viernes, da margen a la Reserva Federal (Fed) para mantener los tipos en septiembre.
«El anuncio que se suponía que iba a traer los mayores fuegos artificiales de la semana no logró producir ningún resultado dramático; todo estuvo en línea con los titulares y las expectativas. En términos de conclusiones, esto significa que la Fed tiene el viento a favor si quiere subir los tipos, ya que la inflación se mantiene por encima del nivel que considera deseable«, ha indicado el jefe de Riesgos de Monaxa, Artem Bakushev, quien advirtió de la necesidad de actuar con cautela a la hora de mantener posiciones bajistas significativas sobre el dólar.
Bakushev señaló que, en el caso de Trump, estos datos le generan importantes problemas, ya que su popularidad ya está cayendo y su imagen se ha visto perjudicada por la guerra en curso. «Con una inflación tan alta, las cosas solo pueden empeorar, lo que significa que realmente necesita poner fin a esta guerra entre EEUU. e Irán y empezar de verdad a trabajar por los estadounidenses», afirmó.
Para el CEO y fundador de Mesta, Sandeep Pyapali, que el resultado se haya situado «en línea» con las expectativas es casi más revelador que una sorpresa, ya que significa que la decisión de la Fed de septiembre sigue realmente abierta, en lugar de haber quedado determinada por los datos.
Pypali indicó que allá del dato de hoy, lo relevante es el aspecto estructural que vuelve a ponerse de manifiesto: los mercados interpretan cada dato del IPC como una señal sobre la trayectoria de los tipos de interés. Sin embargo, para los tesoreros corporativos que están moviendo dinero entre países en estos momentos, el impacto más importante es otro. «El coste real no son los próximos 25 puntos básicos de la Fed, sino la ventana de liquidación de varios días durante la cual la exposición al mercado de divisas permanece sin cubrir mientras la banca corresponsal hace su trabajo», apuntó.
Otros analista creen que esta «más margen» a la Reserva Federal (Fed) para dilatar las subidas de tipos de interés. Neil Wilson, por ejemplo, ha destacado que el IPC estadounidense ha confirmado el relato impuesto por el último informe laboral, tras el que el mercado dejó de esperar una subida de tipos para la reunión que el banco central mantendrá el próximo mes.
En concreto, ha recordado que los mercados prevén una nueva pausa en los tipos, con un 64% de probabilidad, según la herramienta ‘FedWatch’ de CME. No obstante, los operadores todavía prevén un endurecimiento de la política monetaria de 25 puntos básicos en diciembre.
«Julio marcó el sexagésimo quinto mes consecutivo con una inflación por encima del objetivo. No obstante, las probabilidades de una subida de tipos en septiembre se redujeron tras el informe del IPC de EEUU, que se situó exactamente en línea con las expectativas del mercado», ha destacado Wilson.
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A LA ESPERA DE UN ACUERDO EN ORMUZ
El foco de la jornada también estará, una vez más, en Ormuz, a la espera de un acuerdo para reabrir esta ruta clave para el comercio del petróleo que se está retrasando más de lo previsto, y es que el mercado daba por hecho que el pacto se cerraría la semana pasada.
Ozkardeskaya recuerda que ayer, «el repunte del crudo estadounidense se detuvo momentáneamente después de que el ministro de Defensa de Pakistán declarara que se estaba ‘cerca de alcanzar algún tipo de acuerdo’; sin embargo, el alivio duró poco, ya que Irán añadió que el estrecho de Ormuz permanecería cerrado hasta que se cumplieran las condiciones que exige a Estados Unidos».
Además, destaca que «las condiciones que ambas partes se exigen mutuamente sugieren que los problemas no se resolverán a corto plazo».
Mientras tanto, las reservas estratégicas de petróleo de EEUU siguen disminuyendo y el FMI advierte que los precios actuales del crudo no reflejan la gravedad del choque en el suministro de petróleo que atraviesa el mundo.
«Una menor demanda, una mayor producción y la reducción de inventarios evitaron una subida de precios aún mayor. Pero los márgenes de seguridad se están agotando, lo que deja al mundo más vulnerable ante el próximo choque», señaló la institución en su última publicación de blog.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas cae un 0,30% ($82,94) y el Brent cede un 0,34% ($88,50). Por su parte, el euro se aprecia un 0,06% ($1,1549), y la onza de oro suma un 0,80% ($4.476)
La rentabilidad del bono americano a 10 años se modera al 4,664% y el bitcoin gana un 0,92% ($63,922).














