«¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡No, es una fila de luces avanzando por el cielo!». Todas ellas en la misma dirección y a una velocidad constante, es de esas imágenes que obligan a mirar dos veces. El cielo de Gran Canaria volvió a tener como protagonista al llamado tren de Starlink, el peculiar espectáculo que forman los satélites de SpaceX cuando acaban de ser puestos en órbita y todavía permanecen relativamente cerca unos de otros.
En esta ocasión hay, además, una explicación especialmente reciente. Las luces corresponden a los 29 satélites de la misión Starlink 10-19, lanzados este martes 11 de agosto desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 de la base de Cabo Cañaveral, en Florida. El Falcon 9 despegó exactamente a las16.58 hora canaria, según Spaceflight Now. No eran aviones, drones ni mucho menos una visita inesperada de otro planeta, ni tampoco Superman. Era tecnología terrestre, aunque a unos cuantos cientos de kilómetros sobre nuestras cabezas.
Un lanzamiento apenas unas horas antes
Lo llamativo del paso por el entorno de Gran Canaria es el poco tiempo que había transcurrido desde el lanzamiento. SpaceX tenía previsto desplegar los Starlink aproximadamente una hora y cuatro minutos después del despegue. La compañía identifica la carga de Starlink 10-19 como un lote de 29 satélites enviados a órbita terrestre baja, la zona del espacio en la que opera buena parte de su constelación de telecomunicaciones.
Eso significa que, cuando pudieron verse desde Canarias, llevaban solo unas horas separados del cohete. Y ahí está la clave del espectáculo.
Los Starlink recién lanzados todavía no han terminado de repartirse por sus posiciones definitivas. Durante esa primera etapa avanzan formando una especie de caravana de puntos luminosos, lo que desde tierra crea la sensación de estar viendo un ‘tren’ atravesando el firmamento. Con el paso de los días, la formación se va estirando y el efecto resulta mucho menos espectacular.
¿A qué hora pasó el tren Starlink por Gran Canaria?
Los datos publicados para Starlink G10-19 por CelesTrak situaban al grupo inicialmente en una órbita de aproximadamente 244 a 257 kilómetros de altura. Tomando como referencia esas acotaciones y el horario finalmente utilizado por SpaceX para el lanzamiento, uno de los pasos del grupo por el entorno de Gran Canaria se produjo alrededor de las 20.55 horas de este martes 11 de agosto, hora canaria. La trayectoria prevista lo situaba durante esos minutos suficientemente cerca del horizonte de la Isla como para que pudiera observarse en condiciones favorables.
El momento tenía además un ingrediente perfecto: llegaba poco después del atardecer. Para poder ver un satélite desde tierra no hace falta que tenga focos ni luces. De hecho, los Starlink que vemos como puntos brillantes están reflejando la luz del Sol, mientras el observador situado en tierra ya se encuentra bajo un cielo mucho más oscuro. Esa combinación es la que convierte una estructura metálica viajando alrededor de la Tierra en una pequeña luz que parece deslizarse entre las estrellas.
Por qué parecen un “tren” de luces
La escena puede resultar bastante marciana para quien se la encuentra sin aviso. Los puntos aparecen uno detrás de otro, siguen prácticamente la misma línea y no parpadean como lo haría normalmente un avión. De ahí salió el popular nombre de “tren Starlink”. No se trata de un único objeto gigante ni de una estructura física que una unos satélites con otros. Son aparatos independientes que comparten inicialmente una trayectoria muy parecida después de ser liberados por el cohete.
Starlink es la red de comunicaciones por satélite desarrollada por SpaceX para ofrecer acceso a internet mediante una gran constelación desplegada alrededor de la Tierra. La propia compañía comercializa actualmente el servicio también en España.
Canarias tiene experiencia con estas visitas. Los trenes de Starlink ya han sido observados anteriormente desde Gran Canaria, Tenerife y La Palma, generando fotografías, vídeos y comentarios de personas sorprendidas por una hilera de luces atravesando la noche. Radio Televisión Canaria ya había documentado este fenómeno en el Archipiélago.
La diferencia, en esta ocasión está en la inmediatez. El lote Starlink 10-19 había salido de Florida esa misma tarde. El lanzamiento fue desde un Falcon 9, que ocho minutos y medio después del despegue volvió a aterrizar sobre la plataforma autónoma A Shortfall of Gravitas, situada en el Atlántico. Mientras el propulsor regresaba, los 29 satélites siguieron camino hacia el espacio.
Horas después, el resultado podía contemplarse a miles de kilómetros de allí desde Gran Canaria: una fila de pequeños puntos atravesando el cielo y dejando durante unos minutos una de esas imágenes que disparan móviles, preguntas y algún que otro “¿pero qué es eso?”. Esta vez el misterio tenía nombre y apellidos: 29 nuevos satélites Starlink, recién puestos en órbita, viajando todavía en formación sobre el Atlántico. Que también ‘pasearon’ por el cielo de Tenerife rumbo hacia su destino final.








