La albahaca ha vuelto a perfumar este lunes la plaza de San Lorenzo de Huesca con el primer baile de los Danzantes de Huesca, que ha destilado emoción y tradición a partes iguales.
Los cincos dances (Las Espadas, los Palos Viejos, los Palos Nuevos, las Cintas y el Degollau), junto a los acordes de la Banda de Música de Huesca, han congregado a cientos de oscenses en la céntrica plaza de la ciudad desde primera hora de la mañana para vivir uno de los momentos de más arraigo de las fiestas patronales.
La tradición centenaria de los Danzantes de Huesca cada día atrae a más gente, un público además entregado, y ha combinado escenas de folclore como el olor de la albahaca del rapatán y los trajes de los danzantes con elementos propios de los nuevos tiempos como el mayoral equipado con un pinganillo para hacer la comunicación más fluida.
Entre quienes han vivido este San Lorenzo de una manera especial ha sido Jesús Silano, uno de los danzantes debutantes que, tras completar su primera actuación, no ha podido ocultar la emoción por haber cumplido uno de los momentos que llevaba tiempo imaginando.
“Intensísimo, increíble, emocionante. Ha sido el disfrute en su máxima exponente”, ha resumido Silano con la emoción a flor de piel y visiblemente emocionado, recordando a familiares que le hubiera gustado que estuvieran este día 10 de agosto viéndole danzar.
Ha asegurado que “no se puede explicar con palabras” y ha afirmado ser consciente de que entrar como danzante es una responsabilidad que va más allá de una actuación en las fiestas de San Lorenzo.
Emoción y tradición en la primera actuación de los Danzantes de Huesca / EFE/ Javier Blasco
Otra cara de la emoción la ha protagonizado José Luis Ramos, que ha danzado por última vez tras llevar haciéndolo durante más de tres décadas. “Sabes que es la última vez y tienes mucha emoción. Ha sido algo muy grande”, ha explicado Ramos, quien ha reconocido que se le hará extraño no danzar en la plaza el próximo año y ha mandado un mensaje para las nuevas generaciones para que sigan manteniendo la tradición y la vivan “lo mejor posible”.















