El FBI coordinó durante el Mundial de fútbol el IPCC (Centro de Cooperación Policial Internacional), integrado por agencias federales de seguridad norteamericanas y policías de todos los países participantes excepto Irán y Haití. Rastrearon alertas terroristas, amenazas a futbolistas, hinchas violentos y cualquier incidente que pudiera afectar al campeonato. El canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica ha accedido a los partes de novedades diarios realizados en ese búnker policial.
El incidente más inesperado contra la delegación española, según recogen esos informes policiales, lo protagonizó un hombre «caucásico» de más de cincuenta años, que fue detectado preguntando en varias ocasiones por el paradero de la princesa Leonor de Borbón. Ocurrió en un hotel de Houston.
El individuo fue fotografiado, investigado y, finalmente, fue detenido. La investigación reveló que el hombre, que no es español, tenía problemas mentales. Cuando fue interrogado sobre el motivo de su interés por conocer el paradero de la hija mayor de Felipe VI, el hombre explicó que tenía que verla urgentemente porque «me voy a casar con ella».
Atentado suicida
No fue la única incidencia que tuvo a España y su selección como protagonistas. El Centro de Cooperación Policial Internacional (IPCC), del que formaron parte una inspectora de la Policía Nacional y un teniente de la Guardia Civil, vigiló todos los posibles atentados, crímenes y delitos que pudieran cometerse durante el mundial e investigó dos amenazas vinculadas a la selección.
El 6 de julio, un usuario publicó en la red X un mensaje donde anunciaba que iba a cometer un atentado suicida durante el partido España-Portugal, que se jugaba ese día en Dallas. El mensaje afirmaba: «colándome en el estadio con una bomba en mi cintura para que me pueda asegurar de ambas pérdidas».
Era una respuesta a otros mensajes en redes en los que se deseaba que ambas selecciones, España y Portugal, perdieran y quedaran eliminadas. La investigación reveló que la autora del mensaje era una chica, menor de edad, que vive en el sudeste asiático y es fan del Arsenal y de Beyoncé.
Bomba en el hotel
Al día siguiente, el 7 de julio, el hotel West Drift Manhattan, en Los Ángeles, recibió una amenaza de bomba poco tiempo antes de que llegaran allí los integrantes de la selección española, que iban a jugar contra Bélgica el partido de cuartos de final. La amenaza pareció creíble y los investigadores del FBI y agentes del servicio cinológico registraron el hotel antes de dejar entrar a la expedición española.
Marea Roja y Furia Española
El Centro de Mando Policial recibía también informes del FBI y la FIFA sobre los seguidores de cada país, también sobre los españoles. Esos informes incluyeron el seguimiento a los dos principales grupos de hinchas españoles desplazados al mundial: Marea Roja y Furia Española, que tenían 779 seguidores, según los datos del IPCC.
Uno de esos informes de la FIFA, emitido antes del partido España-Austria, señalaba que la afición española «comparte el sentimiento nacionalista» y no registra «incidentes entre miembros de grupos ultras enfrentados tradicionalmente entre sí».
El informe concluía que los ultras de los equipos españoles «apenas» tuvieron presencia entre los seguidores desplazados al Mundial. Entre los aficionados de la selección, destacan, «la mayoría son familias y grupos de amigos».
Imagen de los aficionados de la peña Marea Roja en el partido de España contra Cabo Verde. / @marearojafans
Pese a esa mayoría pacífica, el FBI sí recordó en otro informe los «cánticos islamofóbicos» que una «pequeña parte» de la afición española había realizado durante el partido España-Egipto, un encuentro amistoso que se celebró el 31 de marzo en Barcelona.
Días después, el FBI insistió en la posibilidad de que aficionados españoles realizaran cánticos «islamófobos o xenófobos» o también con motivaciones políticas como el «Gibraltar español» que se gritó durante las celebraciones por el título de la Eurocopa en 2024.
«Banderas franquistas»
Finalmente los incidentes de ese tipo fueron muy escasos. La FIFA registró «un cántico discriminatorio» durante el partido España-Uruguay realizado «por parte de cientos de espectadores» alrededor del minuto 19 del partido. El propio informe atribuye ese cántico a aficionados mexicanos. Sí se registró «un insulto homófobo» en español durante el partido España-Arabia Saudí, según otro informe manejado por el IPCC.
Antes del partido contra Francia, otro informe de FIFA alertaba de la posibilidad de que seguidores españoles portaran «banderas franquistas». No ocurrió así ese día, pero sí durante el partido contra Uruguay, cuando un aficionado español sacó una bandera franquista que le fue retirada.
Dos españoles detenidos
El búnker de seguridad del Mundial de fútbol registró la detención de dos ciudadanos españoles. Uno, por vender entradas falsificadas. Otro, por saltar al campo en los minutos finales del partido Argentina-Inglaterra. La Policía Nacional le investigó y vio que no tenía relación con grupos islamistas ni con ultras del fútbol. Era un hombre de 32 años que, eso sí, estaba fichado por algunos robos en España.
Los análisis diarios del IPCC recogían también aspectos geopolíticos que pudieran generar incidentes en el Mundial. Así, la FIFA valoró la posibilidad de que la asistencia de Felipe VI al partido contra Uruguay en Guadalajara (México) «ponga de manifiesto las tensiones políticas» generadas por la exigencia del gobierno mexicano de petición de disculpas por excesos cometidos en la colonización.
Dos días antes del partido, el Rey se reunió con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, lo que contribuyó a eliminar ese riesgo. Después del partido, Felipe VI fue con total normalidad al aeropuerto de Guadalajara, «escoltado por personal del Escuadrón de Reaccion Inmediata de la comisaría vial del estado de Jalisco», según los informes de seguridad.
Mariano Rajoy
En la misma línea, el IPCC manejó un informe de FIFA en el que se recogían las «tensiones» existentes entre Estados Unidos y España por asuntos como «impedir usar la base de Rota» para operaciones de guerra en Irán. El mismo informe descartaba que esas «disputas intergubernamentales» pudieran «salir a la luz en el torneo o entre los aficionados» de los dos países.
Antes del partido de semifinales contra Francia, el IPCC recibió una nota que advertía sobre la polémica generada por un artículo publicado por el ex presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el que escribía que Francia no tenía jugadores franceses. La nota recoge la condena de otros líderes como Emmanuel Macron y Pedro Sánchez.
Fuente: El Periódico












