El crecimiento del FC Barcelona femenino ya no solo se mide sobre el césped. También en todo lo que rodea al equipo. El club ha aprovechado este verano para dar un nuevo paso en la profesionalización de la estructura del primer equipo con promociones internas, nuevas incorporaciones y la creación de cargos inéditos que refuerzan el funcionamiento diario del equipo de Pere Romeu.
El objetivo es claro: seguir dotando al fútbol femenino de una estructura cada vez más amplia, especializada y profesional, en una estrategia que busca equiparar progresivamente su funcionamiento al del primer equipo masculino.
Nueva figura para cuidar a las jugadoras
Una de las principales novedades de la temporada es la creación del puesto de Relaciones Internas y Atención a la Jugadora, una figura que hasta ahora no existía dentro del primer equipo femenino. El cargo lo asumirá Rubén Jiménez, que hasta ahora ejercía como responsable de material, y desempeñará funciones similares a las que realiza Dani Codina en el primer equipo masculino. Su labor estará centrada en acompañar a las futbolistas en su día a día, coordinar cuestiones organizativas y facilitar su adaptación al club.
Jordi Arasa, Marc Vivés y Rubén Jiménez en la presentación de Renee Van Asten con el Barça / Valentí Enrich / SPORT
Especialmente importante será su papel con los nuevos fichajes. La próxima incorporación de Kerolin Nicoli servirá como ejemplo de este nuevo modelo de atención: la brasileña será recibida por Rubén a su llegada a Barcelona, se encargará de acompañarla durante sus primeros días y coordinará todo el proceso de integración mientras permanece alojada provisionalmente en el Hyatt. La vacante que deja Rubén como responsable de material la ocupará David Jiménez, que hasta ahora colaboraba tanto con el femenino como con distintos equipos de la Masia.
Promoción interna para reforzar el staff
El verano también ha dejado movimientos dentro del cuerpo técnico. Sin embargo, la continuidad sigue siendo una de las bases del proyecto. Pere Romeu, que renovó este verano, dio mucha importancia a mantener el grueso del staff que le ha acompañado desde su llegada al banquillo. Por eso, la mayoría de movimientos responden a promociones internas y a la ampliación de funciones, más que a una renovación profunda del cuerpo técnico. Lucas del Campo, preparador físico del femenino, y Mireia Porta, nutricionista, han pasado al primer equipo masculino.
Para cubrir ambos movimientos, el Barça vuelve a apostar por talento de la casa. Pau Costa, hasta ahora preparador físico del Barça B femenino, asciende al primer equipo, mientras que Yasmin Llongueras se incorpora como nueva nutricionista. En el caso de Mireia Porta, seguirá manteniendo cierta vinculación con el fútbol femenino, aunque su trabajo principal pasará a desarrollarse con el masculino.
La portería gana peso en la estructura
Otro de los cambios más significativos afecta al área de porteras. Oriol Casares, entrenador de porteras del primer equipo desde 2015, amplía sus responsabilidades y pasa a desempeñar funciones de coordinación de toda la estructura de porteras del club, desde la Masia hasta el primer equipo, sin dejar de formar parte del día a día del conjunto de Pere Romeu.
Para reforzar ese departamento asciende Miguel Ramos, hasta ahora entrenador de porteras del Barça B. Ambos ya habían trabajado conjuntamente durante las últimas temporadas e incluso Ramos sustituyó a Casares durante una baja temporal el curso pasado.
La reorganización supone un paso más en una apuesta que el Barça inició hace una década con la incorporación de un entrenador específico de porteras y que posteriormente extendió a las categorías inferiores. Ahora, el club da un nuevo impulso con una coordinación transversal para potenciar todavía más el desarrollo de las guardametas.

Oriol Casares, entrenador de porteras del Barça desde 2015, con Cata Coll, Gemma y Txell Font / FCB
Los cambios también alcanzan al área médica. El doctor Xavi Yanguas asumirá un papel más transversal dentro de la estructura del fútbol femenino, dando apoyo a los equipos de la base además del primer equipo. Por su parte, la doctora Priscilla Jarrín, que ya formaba parte del staff, tendrá un mayor protagonismo en la gestión diaria y el seguimiento de las jugadoras del primer equipo.
Una estrategia de comunicación más ambiciosa
La evolución de la estructura también se refleja en la comunicación. Durante el último año el club ha reforzado esta área bajo la dirección de Gabriel Martínez y Marina Yeves con la intención de acercar la estrategia del femenino a la del primer equipo masculino.
Uno de los cambios más visibles ha llegado este verano con las presentaciones de fichajes y renovaciones, que han pasado a celebrarse en las oficinas del Spotify Camp Nou y con un formato similar al utilizado por el masculino, incluyendo comparecencias y atención específica a los medios de comunicación. En el día a día del equipo, Xavi Guarte continúa como jefe de prensa del primer equipo femenino, con el apoyo de Miriam García.

Graham Hansen renueva hasta el 2028 / Gorka Urresola
Más allá de los cambios de nombres, el mensaje del club es claro: el crecimiento del Barça femenino no solo pasa por mantener una plantilla de referencia mundial, sino también por construir una estructura cada vez más sólida, especializada y preparada para acompañar el desarrollo del proyecto











