El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha anunciado este viernes en un comunicado que la entidad ha decidido cancelar los planes para crear una filial para comercializar la Copa del Mundo con inversores privados tras haber recibido un ‘no’ generalizado.
«Tras haber escuchado atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente«, afirma la comunicación de la entidad rectora del fútbol.
«Nuestro propósito siempre ha sido, y siempre será, unirnos y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no seguirá adelante», añade.
El plan de la FIFA consistía en recaudar hasta 4.200 millones de dólares mediante la venta de una participación de aproximadamente el 20% en una nueva unidad que gestionaría los eventos de la FIFA, incluida la Copa del Mundo, valorándola en 20.000 millones de dólares según JP Morgan.
Según el diario británico The Times, la entidad rectora del fútbol también había dado a las 211 federaciones que la forman un plazo de poco más de 50 días para que comunicaran si aceptaban los 53 millones de dólares que pretendía otorgar a cada una si respaldaban la propuesta.
«El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía como objetivo sentar las bases para fortalecer aún más a nuestras Asociaciones Miembro de la FIFA y a nuestro deporte a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario», inicia el comunicado que la entidad ha publicado este viernes.
Y, como dijimos desde el principio, esto solo se lograría si la mayoría de las Asociaciones Miembro de la FIFA lo respaldaban y siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, el Consejo de la FIFA, las Confederaciones y demás partes interesadas», prosigue.
El escrito culmina con una frase redactada directamente por Infantino: «De cara al futuro, mi intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas, con un espíritu de interés común por nuestro deporte y con el objetivo de seguir impulsando el fútbol en todas partes, especialmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo».
Infantino cede ante la gran ‘no’
El proyecto recibió el jueves un varapalo con la negativa de la UEFA -donde hacen vida los ganadores de 13 de las Copas del Mundo disputadas desde 1930-, que alertó que sus federaciones nacionales no participarían en las competiciones de la FIFA si la propuesta se mantenía.
La Concacaf también se sumó la víspera a las intenciones de la UEFA, mientras que este viernes la Conmebol afirmó el inicio de «un proceso de consultas» entre sus miembros y aseguró que «primero está el fútbol».
Además, este mismo viernes, Carlos Cordeiro, asesor principal de Infantino, dimitió con efecto inmediato, calificando el plan de «un mal negocio para el fútbol».
El director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, afirmó que Infantino «engañó» al personal y describió la propuesta como un «proyecto de una sola persona».
España y Portugal ya advirtieron de que renunciarían a organizar el Mundial 2030 si Infantino no decidía retirar su plan de privatizar una parte del negocio.












