La Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Málaga (Plaza nº 1) ha acordado, por Auto nº 1056/2026, de 30 de julio, oficiar a la Real Federación Española de Fútbol para que permita la inscripción y todos los trámites necesarios para que los tres equipos del CD Heredia 21 FS (Málaga Ciudad Redonda FS) participen en las competiciones oficiales de la temporada 2026/27, mientras se resuelve el procedimiento principal. La medida se adopta con carácter urgente ante la proximidad del inicio de la competición (19-20 de septiembre).
En este sentido la resolución que dicta el auto es claro y contundente: «OFICIAR a la Real Federación Española de Fútbol para que permita la inscripción, tramitación administrativa y demás actos necesarios para que el CD Heredia 21 Fútbol Sala pueda participar en las competiciones oficiales de la temporada 2026/2027, en tanto se sustancia la demanda incidental«.
José Carlos Rodríguez, Manu Heredia y Tete.
Sobre la urgencia, el juzgado considera que, de no adoptarse la medida, «los tres equipos no figurarán en el calendario y el activo, los derechos de participación, se consumirá sin remedio, extinguiéndose 24 puestos de trabajo». Y sobre la compra judicial del club, la resolución subraya que la eficacia de la venta de la unidad productiva acordada por resolución firme «no es provisional sino definitiva».
el contexto
En 2025, el club histórico del fútbol sala malagueño (heredero del proyecto campeón de la Copa del Rey 2021/22) entró en concurso de acreedores. La ley prevé para estos casos un mecanismo de salvamento: la venta de la unidad productiva a un comprador que mantenga la actividad y el empleo. Así se hizo: el Auto firme 1073/2025 del propio Juzgado Mercantil autorizó la venta al CD Heredia 21 FS con un perímetro que incluía expresamente los «derechos federativos y deportivos: participación en competiciones oficiales», las licencias y los 24 puestos de trabajo. La compra se elevó a escritura pública y el comprador asumió además dos compromisos aprobados por el juez: mantener a los trabajadores en idénticas condiciones y sostener la actividad un mínimo de dos años. Los tres equipos compitieron la temporada 2025/26 completa (con las 43 licencias tramitadas por la propia Federación, que cobró todos los recibos) y el primer equipo terminó cuarto y disputó el playoff de ascenso a Primera División.

La plantilla malagueña volverá a competir en categoría nacional.
Al acabar la liga, y pese a un oficio del propio Juzgado pidiendo resolver «en sentido positivo la plena subrogación», la RFEF declaró la pérdida del derecho de participación de los tres equipos para 2026/27 y adjudicó sus plazas a otros clubes. Hasta el auto de esta semana, ningún órgano judicial había examinado el fondo del asunto.
Málaga competirá. El fútbol sala de esta ciudad sigue vivo. Compramos este club ante un juez para salvarlo, con sus trabajadores y su cantera»
Presidente del club
La resolución llega tras semanas de un daño real y medible para el club y para la continuidad del proyecto: incertidumbre en plena planificación deportiva, jugadores que llegaron a anunciar que no seguirían al no poder garantizárseles competición, dificultades con patrocinadores y una cantera entera pendiente de saber si tendría espejo en el que mirarse. Ese perjuicio (deportivo, económico e institucional) no desaparece con el auto, y el club lo hará valer donde corresponda.
Frente a ello, el club destaca lo que considera su mayor victoria: la unidad. Trabajadores, técnicos, jugadores, cantera y afición se mantuvieron juntos durante todo el proceso bajo una única premisa: que no se manchara este escudo. La plantilla ganó su permanencia en la pista y la sostuvo fuera de ella. Ahora toca la pista.











