La evolución favorable del incendio forestal de la Vall d’Uixó ha permitido que los vecinos de seis municipios afectados puedan regresar a sus casas. Torralba del Pinar, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Villamalur, Almedíjar y Azuébar han recibido autorización para volver a sus viviendas, en una nueva fase de la emergencia que acerca progresivamente a la zona a la normalidad.
También se ha levantado el confinamiento preventivo de la urbanización Nova Onda, en el término municipal de Onda. Además, los residentes de los núcleos diseminados y de las urbanizaciones situadas en la falda del Montí pueden retornar a sus domicilios.
El alivio afecta a una parte importante de los vecinos de Onda que se habían visto condicionados por las medidas de seguridad. En conjunto, alrededor de 1.500 personas residen entre Nova Onda, los núcleos diseminados y urbanizaciones de la falda del Montí y Artesa. Sin embargo, esta última pedanía continúa evacuada por orden de los servicios de emergencia y sus habitantes todavía no pueden regresar.
Las restricciones también siguen vigentes en el resto de municipios y zonas residenciales afectados que no han sido incluidos en la última actualización. Las autoridades han insistido en que el incendio continúa activo y han pedido a la población que mantenga la máxima prudencia y evite acercarse al área afectada.
El fuego se encontraba perimetrado, aunque todavía no asegurado, con una superficie aproximada de 9.300 hectáreas quemadas y un perímetro de 82 kilómetros. Los responsables del operativo habían advertido de que las siguientes horas serían decisivas para comprobar la posible aparición de reproducciones, pavesas o puntos calientes capaces de superar los límites establecidos.
Durante la noche, los equipos de emergencia han mantenido la vigilancia del perímetro con drones equipados con cámaras térmicas. Los trabajos se han concentrado especialmente en la cabeza del incendio y en puntos donde se habían detectado reproducciones, entre ellos zonas de Artana y Onda.
El dispositivo movilizado cuenta con efectivos de Bomberos Forestales de la Generalitat, consorcios provinciales, bomberos municipales, la Unidad Militar de Emergencias, Guardia Civil, servicios sanitarios, técnicos de Medio Ambiente y personal del Ministerio para la Transición Ecológica. En total, alrededor de 1.200 personas permanecen a disposición del mando operativo.
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