En la última semana, los gigantes tecnológicos han sufrido un severo correctivo bursátil que ha esfumado miles de millones de dólares de su capitalización. Las acciones de Tesla han caído un 18,5%, las de Meta un 8,5%, las de Amazon un 6,9%, las de SpaceX un 5,5%, las de Nvidia un 4,5% y las de Alphabet, matriz de Google, más de un 3,7%. Ese revés responde, en parte, a la creciente preocupación que sus astronómicas inversiones en inteligencia artificial despiertan en muchos inversores. ¿Serán capaces de recuperarlas para traducirlas en beneficios?
Desarrollar aplicaciones de IA es extraordinariamente costoso. Y no solo el entrenamiento para que los grandes modelos de lenguaje aprendan a generar texto o imágenes. Para que estos sistemas funcionen necesitan grandes centros de datos llenos de complejos servidores informáticos compuestos por chips tan escasos como de vanguardia que consumen grandes cantidades de energía. Las empresas que aspiran a convertirse en los terratenientes de esta tecnología necesitan construir toda esa infraestructura.
Todo eso ha disparado sus previsiones de gasto. Los cuatro principales hiperescalares —Amazon, Google, Meta y Microsoft— planean destinar este año unos 725 millones de dólares a esa misión, un 77% más que en 2025, según recopila el portal analítico Value Add Vc. Si se suman los proyectos de otras compañías abocadas al frenesí inversor de la IA las cifras superan el billón de dólares, un volumen sin precedentes históricos.
Un centro de datos de Microsoft. / Agencias
La apuesta por la IA es tan costosa que está haciendo que esas empresas pasen de tener amplios márgenes de capital y abundantes flujos de caja para verse obligadas a recurrir a la deuda y a la venta de acciones para financiar sus nuevas inversiones. En total, esas cuatro empresas y Oracle han captado 159.000 millones de dólares en deuda a nivel mundial en lo que va de 2026, un 32% más que en 2025 y más de un 89% más que en 2024, según The Wall Street Journal.
Ninguna Big Tech tendrá más gasto de capital en IA que Amazon, que confirmó en febrero que invertirá unos 200 millones de dólares. «No vamos a ser conservadores a la hora de abordar esto», afirmó su director ejecutivo, Andy Jassy, que justificó que se trata de «una oportunidad única en la vida». Sin embargo, esa agresividad inquieta a algunos inversores, cada vez más impacientes por saber cuándo esas inversiones se traducirán en resultados. Desde entonces, sus acciones han caído más de un 4,8%. Los analistas prevén que Amazon se quede sin dinero líquido en 2026.
La semana pasada, Alphabet informó que había cuadruplicado sus beneficios trimestrales gracias a sus inversiones en gigantes como SpaceX y Anthropic. Sin embargo, eso no evitó que sus acciones cayesen casi un 5%. ¿Por qué? Pues principalmente por el escepticismo de los inversores en sus planes de gasto en IA. Este año, Google destinará entre 195.000 y 205.000 millones de dólares a la construcción de centros de datos, más del doble que el año pasado y más de lo que había previsto en un principio. Eso afectará su liquidez: agotará el efectivo de la empresa antes de que termine 2026, advierten los expertos.

Una responsable de Google, en la central de datos que la empresa tiene en The Dalles, Oregón. / CONNIE ZHOU / AP
Meta, el gigante dueño de Instagram y Facebook, destinará entre 125.000 y 145.000 millones de dólares en infraestructura relacionada con IA, entre ellos Hyperion, un megacentro de datos que será el más grande jamás construido. Ese elevado gasto está reduciendo los márgenes de beneficio de la compañía y situando sus acciones bajo presión. En lo que va de año, han caído un 9,6%. Aunque, como Google, recurrirá a los elevados beneficios que le reporta la publicidad digital para financiar esa apuesta, los analistas advierten que su flujo de caja probablemente se reducirá un 95,7% este año, informa Reuters.
Microsoft proyecta una inversión de hasta 190 millones de dólares en hardware para la IA, un 61% más que en 2025. Como también sucede con las otras empresas mencionadas, el gigante apunta a un notable aumento de los ingresos que no sería suficiente para calmar a los inversores. Y es que los gastos de capital disparados harán que Microsoft recaude menos de la mitad de efectivo estimado en el ejercicio fiscal anterior. Todo eso explica que su valoración bursátil se haya desplomado casi un 17% en lo que va de año. Tanto Microsoft como Meta presentan hoy sus resultados trimestrales.
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