En una entrevista concedida a RTVE con motivo de la publicación de la novela Mamá está dormida, Máximo Huerta explicó cómo surgió la idea de una historia que parte de una experiencia vivida junto a su madre, que padece demencia, aunque insistió en que el libro no es una obra autobiográfica.
El escritor contó que todo comenzó el día en que su madre le preguntó por un hermano que no tiene. Aquella conversación reconoce, supuso un impacto para él y acabó convirtiéndose en el origen de la novela.
Máximo Huerta recordó que, cuando su madre le preguntó dónde estaba su hermano, optó por no llevarle la contraria porque considera que hacerlo puede hacer sentir mal a una persona en situación de dependencia.
El escritor afirmó que aquella situación le hizo sentir que él mismo empezaba a desdibujarse, ya que su madre quería hablar con un hijo que nunca existió. A partir de ese momento nació la idea de Mamá está dormida.
Huerta también subrayó que, aunque la novela refleja aspectos de su propia realidad, el protagonista es Federico, un traductor que acompaña a su madre, Aurora, en un viaje en caravana desde el Mediterráneo hasta Bidasoa que termina convirtiéndose en un recorrido por la memoria y los secretos familiares.
Los cuidados como eje de la novela
El autor indicó que quiso construir una historia en la que también hubiera espacio para los momentos luminosos que aparecen durante los cuidados y para la belleza de los pequeños gestos cotidianos. Además, señaló que la novela es un homenaje a las madres, pero también a quienes cuidan y a quienes son cuidados.
Durante la entrevista, comentó igualmente la enfermedad de su padre y explicó que aquella experiencia le descubrió una faceta de sí mismo que desconocía: la de cuidador. También reconoció que la paciencia no era una cualidad que tuviera de forma natural, sino una realidad a la que llegó porque las circunstancias así lo exigieron.
La falta de reconocimiento de los cuidadores
Máximo Huerta sostuvo en la entrevista que cuidar puede resultar una experiencia devastadora por momentos y lamentó que esa labor continúe siendo poco visible.
El escritor también puso el foco en la falta de ayudas y en las dificultades que afrontan muchas familias, mencionando las listas de espera en las residencias y las situaciones que viven quienes no pueden recurrir a un cuidador o tienen que asumir esa responsabilidad por sí mismos.















