Cada año más de 100.000 personas sufren un daño cerebral adquirido en España. La historia de esta joven murciana pone rostro a una realidad que afecta ya a más de 435.400 personas y evidencia la importancia de acceder a una rehabilitación especializada.
En febrero de 2025, la vida de Julia cambió para siempre. Tenía 19 años cuando sufrió una muerte súbita que mantuvo su cerebro varios minutos sin oxígeno. Los equipos médicos lograron salvarle la vida, pero la falta de oxígeno provocó un grave daño cerebral adquirido que hoy condiciona completamente su autonomía y su futuro.
Su historia pone rostro a una realidad que afecta a miles de familias en España. Según los datos disponibles, más de 435.400 personas viven con daño cerebral adquirido, una discapacidad que puede aparecer de forma repentina tras un ictus, un traumatismo craneoencefálico o una anoxia cerebral, como la que sufrió Julia después de una parada cardiorrespiratoria. Cada año se registran además más de 100.000 nuevos casos, muchos de ellos en personas cuya vida cambia radicalmente de un día para otro.
Coincidiendo con el Día Mundial del Cerebro, que se conmemora este 22 de julio, el caso de Julia recuerda que sobrevivir a una emergencia médica no siempre significa haber superado la enfermedad. En muchas ocasiones, la verdadera batalla comienza después del alta hospitalaria.
Seis meses ingresada y un nuevo reto
Tras permanecer seis meses hospitalizada, Julia ha conseguido superar la fase más crítica. Sin embargo, ahora afronta un proceso igual de determinante: la rehabilitación neurológica. Su evolución dependerá en gran medida de acceder a terapias intensivas y altamente especializadas que le permitan recuperar funciones motoras, cognitivas y de comunicación, así como mejorar su autonomía.
«Cuando nos dijeron que la única opción eran los cuidados paliativos, nos negamos a rendirnos. Porque Julia tiene solo 19 años, es una chica llena de vida, con enormes ganas de luchar y de vivir y sabemos que merece todas las oportunidades posibles», explica Rosa María Pallares Mula, hermana de la joven.
Una oportunidad en Galicia
La familia ha encontrado una opción para iniciar un tratamiento especializado en la clínica Foltra, en Galicia, un centro al que atribuyen una esperanza real para trabajar en la recuperación neurológica de Julia. Sin embargo, el coste del tratamiento, el alojamiento y los desplazamientos supone un esfuerzo económico que la familia no puede asumir por sí sola.
«Julia sobrevivió», una campaña para financiar su rehabilitación
Con el objetivo de hacer posible este tratamiento, la familia ha impulsado la campaña solidaria «Julia sobrevivió» a través de la Fundación Donio. El objetivo es recaudar los fondos necesarios para financiar aproximadamente un año de rehabilitación especializada.
La recaudación permitirá cubrir las sesiones intensivas de neurorrehabilitación, el alojamiento durante la estancia en Galicia, los desplazamientos desde Murcia y la adaptación de una furgoneta que facilite el traslado de Julia durante todo el proceso.
Hasta el momento, la campaña ha conseguido reunir 6.457 euros de los 80.000 euros necesarios.
«Julia y toda la familia hemos luchado muchísimo para sobrevivir a todo lo que ha sucedido y no podemos rendirnos ahora por una cuestión económica. Cada apoyo recibido será una oportunidad más para seguir luchando por su futuro», afirma su hermana.
Una carrera contrarreloj
Los especialistas coinciden en que los primeros meses tras un daño cerebral adquirido son decisivos para favorecer la recuperación neurológica. La intensidad y continuidad de las terapias puede marcar una diferencia significativa en la recuperación de funciones como el movimiento, la comunicación o la autonomía personal, especialmente en pacientes jóvenes, cuyo potencial de recuperación suele ser mayor.
La historia de Julia refleja también una realidad compartida por muchas familias: tras superar la fase hospitalaria, comienza un largo proceso de rehabilitación que con frecuencia requiere recursos económicos que exceden la cobertura pública.
«Detrás de cada proceso de rehabilitación hay una persona y una familia que afrontan un camino largo y lleno de desafíos. Desde la Fundación Donio queremos contribuir a que historias como la de Julia encuentren el respaldo necesario para poder seguir avanzando», señala Nuria Valdivia, directora de campañas de Fundación Donio en España.
Una realidad que afecta a miles de familias
El daño cerebral adquirido constituye una de las principales causas de discapacidad sobrevenida en España. Más allá de las cifras, supone un profundo impacto para quienes lo sufren y para su entorno, obligando a reconstruir proyectos de vida y afrontar largos procesos de recuperación.
En el caso de Julia, esa reconstrucción acaba de empezar. Tras haber sobrevivido cuando el pronóstico era incierto, su próximo reto es acceder a la rehabilitación que puede marcar la diferencia en su recuperación y en las oportunidades que tenga de recuperar parte de la vida que la muerte súbita interrumpió con apenas 19 años.
Fuente: La Nueva España













