El Valencia CF cerró la venta de Cenk Özkacar para darle agilidad a su particular operación salida y empezar a aligerar masa salarial con tal de cumplir con los objetivos marcados en el presente mercado de traspasos. Diferentes necesidades siguen habiendo en la plantilla, sobre todo en el lateral derecho tras la ‘espantada’ de Meunier y la reacción tardía por Andrés García, pese a las llegadas de Sato, Justin de Haas, Dieng y la renovación de Guido Rodríguez, y el club trabaja para cumplir con la exigencia implantada en el vestuario de volver a Europa.
Sin embargo, la marcha de Cenk al Trabzonspor no es, ni mucho menos, beneficiosa ni rentable para los intereses económicos del Valencia CF, ya que su incorporación, después de permanecer cedido en Mestalla durante la 22/23 por parte del Olympique de Lyon, costó 5 millones de euros en 2023 y lo que percibirá tres años después no llega ni a la mitad. Más flagrante aún, después de haber salido previamente en calidad de prestado al Valladolid y al Colonia durante las dos últimas temporadas, siendo prácticamente nulo su rendimiento deportivo.
Las cifras de la operación
Ahora Cenk buscará nuevas oportunidades en Turquía, firmando en el Trabzonspor hasta 2029 con opción a extender su contrato un año más, mediante una operación que queda registrada al tratarse de un club que plasma sus movimientos al cotizar en bolsa. Según KAP (Kamuyu Aydınlatma Platformu), la plataforma oficial de divulgación de información financiera de las empresas cotizadas en Turquía, el Trabzonspor pagará al Valencia CF 1.750.000 millones de euros en seis plazos como indemnización por rescisión de contrato. Cantidades que apenas le solucionan la vida a la entidad valencianista, pero que alivian mínimamente su planificación al no tener en sus filas a un jugador que no entraba en los planes de Corberán.












