Vecinos de Teror denuncian la acumulación de basura en distintos barrios del municipio desde hace meses. Neveras, televisores, cajones, lavadoras, neumáticos, colchones y restos de comida se amontonan junto a los contenedores a la espera de ser recogidos, según explican los residentes.
Cordelia, vecina de La Cuesta Falcón, asegura que los contenedores próximos a su vivienda se han convertido en «un auténtico vertedero». Además, afirma que ver ratas escarbando entre los residuos acumulados es cada vez más frecuente.
En el barrio de Basayeta, el camión de la basura no puede acceder desde hace tres meses. La borrasca Therese agrietó la carretera y derribó varios muros, por lo que el vehículo no puede circular por la zona. Esto ha provocado que los vecinos tengan que desplazarse hasta los tres contenedores instalados en la entrada del barrio para tirar la basura. A pesar de ello, Antxon, natural de Basayeta, asegura que el camión tampoco acudió al punto habilitado durante el pasado fin de semana.
Escombros acumulados en el barrio de El Álamo. / LP/DLP
Silvia vive en Las Rosadas, un barrio en el que, advierte, «las ratas se van a dar un festín». La vecina asegura que los roedores llegan incluso a enfrentarse a las personas que se aproximan al lugar. Sin embargo, ha terminado por encariñarse con una de ellas y la ha bautizado como «La Matriarca». También protesta por la falta de limpieza de la vegetación. «Hasta las fiestas del Pino, aquí no aparece nadie», sentencia.
«Hasta las fiestas del Pino, aquí no aparece nadie»
Desde la oposición, Isabel Guerra, miembro de Nueva Canarias en Teror, lamenta que la empresa responsable de la recogida de residuos no esté cumpliendo las condiciones técnicas exigidas, tanto en la reposición y limpieza de los contenedores como en la retirada de la basura. Su grupo político ha trasladado esta situación al pleno del Ayuntamiento, pero, según sostiene, el Gobierno municipal no ha atendido sus reclamaciones. Por ello, Nueva Canarias solicita que se revise el pliego de condiciones técnicas y que se sancione a la empresa adjudicataria en caso de incumplimiento.
El alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, aclara que solo tiene constancia de la situación que se vive en Basayeta. Recuerda que el muro pendiente de reconstrucción en esta zona se encuentra en fase de licitación y que la actuación, con un presupuesto de 200.000 euros, tendrá un plazo de ejecución de tres meses. A pesar de ello, Arencibia reconoce la necesidad de actuar. «Tenemos que escuchar a los vecinos y tratar de solucionar el problema desde la Concejalía de Residuos», recalca.
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