Amazon Prime nos ha dado esta primavera la oportunidad de despedirnos de una de sus franquicias de superhéroes que mejores resultados le ha dado estos últimos años, ‘The Boys’. Parece que la plataforma no está dispuesta a despedirse de su gallina de los huevos de oro y ya tiene en marcha nuevos títulos con los que expandir su universo, a pesar de la repentina cancelación de su spin-off Gen V, protagonizada por la nueva generación de la corporación Vought. La serie, que venía a cachondearse de los tópicos del género, ha ido asimilando muchos de sus clichés y ha ido derivando de la sátira a la sociedad norteamericana en la era Trump a cachondearse directamente del actual inquilino de la Casa Blanca. En esta última temporada, se ha visto desbordada por la actualidad, hasta el punto de que no parecía que los guiones del equipo liderado por Eric Kripke estuvieran escritos con meses de antelación, sino que daba la sensación de que se prepararon al dictado de lo que pasaba en el mundo. Al final, resultaba más profética que Los Simpsons.
Hace más de un año que en los cines de todo el mundo James Gunn ponía los cimientos del renacer del Universo DC en la gran pantalla con su versión de Superman. El presidente de los Estados Unidos se desquitó en las redes publicando una de esas fotos elaboradas a base de IA retratándose como el Hombre de Acero. Es probable que ni siquiera hubiera visto la película; de haberlo hecho, sabría que el personaje que mejor se ajusta a su perfil es, sin duda, Lex Luthor. Sin embargo, tras esa imagen de un Trump hipermusculado, el espectador actual no ve al héroe de Metrópolis, sino las inevitables analogías con otro superhéroe con mallas y capa de la competencia: El Patriota.
Sin duda, el personaje interpretado por Anthony Starr ha sido el plato fuerte de ‘The Boys’. Aunque sobre el papel era el villano, se ha acabado convirtiendo en el eje principal de la función, y en esta temporada final lo hemos visto más desatado que nunca. A lo largo de todos estos años, el grupo de la resistencia que le planta cara ha tratado de desenmascararle y de revelar al público cómo es en realidad. Haciendo paralelismos con nuestra realidad, cada vez que salen vídeos o imágenes comprometedoras, su estrategia pasa por afirmar que se trata de montajes con Inteligencia Artificial y tildar de fake news cualquier noticia que sea mínimamente comprometedora. Lo cierto es que, a estas alturas de la serie, llegamos a un punto en que todo el mundo sabe perfectamente cómo es El Patriota en las distancias cortas. Por eso, el hecho de que haya quienes sigan respaldándole a sabiendas de lo que hace es lo que llega a desmoralizar a Starlight (Erin Moriarty), Hughie (Jack Quaid) y a sus seguidores, un personaje que se convierte en la auténtica clave moral de la resistencia. Tenemos a Carnicero (Karl Urban), claro, pero sus métodos son a la postre tan cuestionables como los del propio Patriota. Por cierto que los índices de audiencia han sido superiores en otros países que en los propios Estados Unidos; ya en la cuarta temporada, algunos fans se enfadaron al darse cuenta de qué se estaba riendo exactamente la serie y comenzaron a criticarla en redes acusándola de haberse vuelto ‘woke’.
Como esta era la temporada final, a lo largo de sus ocho episodios vemos sucederse las muertes de personajes que sabíamos que estaban destinados a tener un sangriento final, momentos que lógicamente se tenían que reservar para el desenlace. La mayoría de las veces es el propio Patriota el responsable de su eliminación, aunque luego aparece compungido ante las cámaras llorando la muerte de sus compañeros y culpando a otros de algo de lo que él mismo ha sido responsable. No sabemos en qué momento su ira va a estallar y va a borrar de la existencia a alguien, del mismo modo que tampoco sabemos si el actual mandatario estadounidense va a desatar en cualquier momento una tormenta de furia y fuego sobre algún otro país. Curiosamente, cuando la serie empezaba a contarnos cómo Patriota empezaba a sentirse como un Dios, el mismísimo sucesor de Jesucristo en la Tierra, al presidente norteamericano se le ocurrió publicar otra de esas fotos que tanto le gustan: en esta ocasión, presentándose como un mesías que curaba a los enfermos con sus propias manos.
El problema de esta temporada final es que ha empezado a repetir demasiado el mismo chiste y ha empezado a dar algún que otro síntoma de agotamiento. El poder ver la batalla final entre Carnicero y Patriota no deja de ser un cliché de cualquier título del género; mientras que a Starlight se le daba la oportunidad de cerrar una herida que tenía abierta desde el primer episodio. La serie de superhéroes más gamberra con la que Amazon ha plantado cara a DC y Marvel se ha ido por la puerta grande dando a los fans aquellos momentos que más esperaban. Puede que el final muchos lo tuviéramos claro desde el principio, pero también es cierto que era el que tocaba. Lo curioso es que ‘The Boys’ nació para burlarse de los superhéroes y ha terminado funcionando como un espejo incómodamente preciso de la política contemporánea. Quizá por eso su despedida llega en el momento justo: seguir exagerando una realidad que cada día parece más absurda empezaba a ser una misión imposible.
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