Cerca de nueve meses es lo que suele durar una temporada en la élite del fútbol español. Prácticamente una eternidad en la que da tiempo a todo, tanto para lo mejor como para lo peor. Algunos futbolistas alcanzan su pico de rendimiento en el tramo final, sin embargo, hay otros que en el período más decisivo pierden una importancia que semanas atrás parecía asegurada.
Las dinámicas y los estados de forma apremian en minutos, algo que pudo ver en sus propias carnes Martim Neto. El portugués perdió importancia en las últimas fechas y tuvo que ver desde el banquillo como el Elche conseguía el objetivo de la permanencia.
El conjunto franjiverde hizo oficial el 30 de julio del pasado verano la llegada de un centrocampista no muy conocido para el público general. Procedente del Benfica, Martim Neto aterrizó en la ciudad de las palmeras como un proyecto de presente y futuro gracias a su proyección, calidad y capacidad asociativa, aspectos que encajaban como anillo al dedo con la filosofía del club y de Eder Sarabia. Con contrato hasta 2028, el club lo definió en su comunicado como un «centrocampista completo, con buen pie, visión de juego y energía para abarcar campo».
25 minutos en su primer partido oficial le fueron suficientes para encandilar a la afición franjiverde. Perdía el Elche ante el Betis en el estreno liguero, pero la entrada del portugués en el minuto 65 cambió las tornas de un duelo en el que la franja retornaba a la categoría de oro. Corría el minuto 80 y tras una preciosa jugada combinativa entre Mendoza y Valera le llegó el balón a Martim Neto.
Debut ilusionante
Este firmó un recorte que dejó sentado a Ricardo Rodríguez y le entregó un balón a Germán Valera que solo tuvo que empujar a portería. El enfrentamiento terminó con el cuadro ilicitano mereciendo más gracias al debut ilusionante de uno de los nuevos.
Su primera titularidad llegó en la cuarta jornada de liga ante el Sevilla. Aquel día el portugués fue el mejor y en sus botas nació el primero de los dos tantos franjiverdes. En el minuto 53 llegó a línea de fondo y con una elástica consiguió superar a Azpilicueta para, acto seguido, enviar un balón cerca del punto de penalti que André Silva no desperdició.
Su primer gol con la elástica del Elche llegó en Copa del Rey ante Los Garres el 29 de octubre y dos meses más tarde consiguió estrenarse en liga. Lo hizo ante el Rayo Vallecano en la goleada por 4-0 en el Martínez Valero. Curiosamente, fue el autor del último gol en 2025 y del primero en 2026, esta vez ante el Villarreal. La temporada la cerró con tres goles y cinco asistencias en más de 1.500 minutos entre liga y copa.
Pese a su inicio ilusionante terminó perdiendo importancia en los planes de Eder Sarabia. Gonzalo Villar, Marc Aguado y Aleix Febas se adueñaron del centro del campo en los últimos partidos y Martim Neto no disfrutó de minutos en ninguno de los cuatro partidos finales, una circunstancia que no le exime de ser una pieza importante en el proyecto de Martín Anselmi. Sin Febas en la sala de operaciones y a la espera de nuevas incorporaciones, el portugués apunta a tener un papel determinante en el inicio de la próxima temporada.
Periodo de adaptación
Quizás el primer año de adaptación no haya jugado a su favor, ya que nunca había estado en una tesitura como en la de esta temporada. Calidad, carácter y buen pie tiene de sobra para triunfar como franjiverde, por lo que un Martim Neto al 100% podría ser uno de los mejores fichajes posibles para este verano.
En el Martínez Valero el estilo no se va a negociar con Marin Anselmi y la posesión va a seguir siendo la nota dominante un año más. Será necesario el paso adelante de varias figuras si se quiere superar lo vivido el año pasado. Víctor Chust, Gonzalo Villar, Martim Neto, Diang, Cepeda… Son algunos de los nombres que están llamados a ser más decisivos en detrimento de otras piezas que ya han salido de la entidad o que podrían estar cerca de hacerlo.
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