El primer Papa estadounidense de la historia ha elegido para su primer gran discurso a su país natal un terreno resbaladizo: la inmigración. León XIV ha alabado este viernes la larga tradición de Estados Unidos como país de acogida, y ha instado a sus compatriotas a estar a la altura de los ideales recogidos en la Declaración de Independencia, en ocasión de su 250 aniversario. El mensaje, pronunciado por videoconferencia desde el Vaticano, ha sonado también como un nuevo velado reproche dirigido a Donald Trump, quien ha emprendido duras políticas antiinmigración.
El Pontífice, en el discurso que ofreció en directo ante el National Constitution Center de Filadelfia con motivo de la entrega de la Medalla de la Libertad, aseguró que la palabra «América» se ha convertido en sinónimo de libertad en todo el mundo precisamente por la manera en que el país ha recibido históricamente a los migrantes. No hizo falta que mencionara a nadie por su nombre.
León XIV expresó además su deseo de que los ideales de «unidad, justicia y paz» defendidos por los padres fundadores sigan guiando a Estados Unidos.
Una oportunidad
«Este aniversario histórico nos brinda la oportunidad de reflexionar una vez más sobre los principios fundacionales de la nación, con la esperanza de que Estados Unidos siga siendo siempre fiel al sueño que le ha valido el título de tierra de libres y hogar de valientes», ha dicho el Papa.
«En estos 250 años transcurridos, para tantos pueblos en todo el mundo fue la firme voluntad de alcanzar la noble visión de los fundadores de la nación lo que convirtió a América en sinónimo de libertad, al abrir el país sus puertas a sucesivas oleadas de inmigrantes, permitiéndoles a ellos y a sus hijos participar en la construcción del futuro de la nación», ha dicho el Papa.
«Ha sido ese mismo amor por la libertad el que inspiró a EEUU, en las horas más oscuras del siglo pasado, en tiempos de las dos guerras mundiales, a mirar más allá de sí mismo y, con gran sacrificio, defender la causa de la libertad más allá de sus propias fronteras», ha añadido.
En tensión
El Papa se ha expresado de esta manera un día antes de emprender su primer viaje a la isla italiana de Lampedusa, otro de los lugares símbolo del drama de los migrantes muertos en el mar, tras su visita a Canarias el pasado junio. El desplazamiento coincidirá con la fecha exacta del aniversario de los 250 años de la Declaración de Independencia estadounidense.
No obstante, no es la primera vez que el Papa se expresa en estos términos. Como el difunto Francisco, León XIV ha chocado con Trump por sus políticas migratorias: en noviembre pidió una «profunda reflexión» en Washington sobre el trato dispensado a las personas retenidas en centros de detención. Una diferencia de posturas que se ha ido intensificando en los últimos meses. Tanto que, días antes del viaje de León XIV a Lampedusa, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, calificó de «preocupantes» las posturas del Vaticano en materia de inmigración.
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