En la historia de los Mundiales ha habido un sinfín de decisiones arbitrales polémicas que han decantado la balanza a favor de algunas selecciones en detrimento de otras. Conocidas son la mano de dios de Maradona ante Inglaterra en 1986, el gol-no gol fantasma de Geoff Hurst en la final del Mundial entre Inglaterra y Alemania en 1966, el España – Corea en 2002… Sin embargo, para los croatas, el choque de dieciseisavos contra Portugal va a pasar a la historia al nivel de las acciones mencionadas.
La selección de Roberto Martínez se impuso a la subcampeona de 2018 en un encuentro marcado por la polémica, puesto que se señaló un discutible penalti y se anularon hasta cuatro goles por fuera de juego (tres de Croacia y uno de Portugal), aunque son la pena máxima y el último de los goles no concedidos los que más debate han generado, provocando que el capitán de Croacia, Luka Modric, no se muerda la lengua.
El microchip determinó que Matanovic tocó la pelota / DAZN
«Vimos las imágenes y no hay pruebas de que la haya tocado»
Si bien los primeros dos goles no concedidos de Croacia fueron en claros fueras de juego, así como el gol de vaselina de Cristiano Ronaldo, la primera gran polémica llegó cuando el luminoso aún reflejaba un 0-1 a favor de Croacia. En ese momento, tras un centro a balón parado, Renato Veiga aprovechó la ostensible sujeción de un defensor para dejarse caer y el colegiado señaló el punto de penalti. Gol, 1-1 y partido nuevo.
No obstante, Luka Modric afirmó con vehemencia que «si hubiera sido al revés, el VAR nunca habría intervenido, no es penal, ambos se están agarrando y Vlasic no lo tiró, lo sujetó y ambos cayeron». Además, el ganador del Balón de Oro lanzó una contundente reflexión sobre el VAR: «Al principio, cuando se introdujo el VAR, dije que no me gustaba. Después, con el tiempo, es bueno para algunas cosas, pero lo usan incorrectamente o dependiendo del equipo. Debería intervenir si es un error al 200%, pero si está en la zona gris no tiene ni voz ni voto».
También aprovechó el exjugador del Real Madrid para analizar la jugada que hubiera supuesto el 2-2 en el descuento y llevar el partido a la prórroga, la cual fue anulada por un presunto toque de Matanovic que habilitaba a su compañero en fuera de juego, aunque dicho roce resulta imperceptible al ojo humano y se señaló gracias a la nueva tecnología del chip en el balón. «El árbitro dijo que Matanovic tocó la pelota, pero vimos las imágenes y no hay pruebas de que la tocara, por lo que si no toca la pelota no es offside», concluyó visiblemente molestó Modric.
No contento con ello, el capitán de Croacia aprovechó para lanzar un último mensaje muy duro contra el arbitraje: «Algunas cosas me molestan porque decide el destino, decide el estado de ánimo para todo lo que haces, lo que sacrificas, te destrozas, luchas… Hay jugadores que vienen y luego les haces algo así. Siempre nos perjudica.»












