El Mundial no pudo ser más cruel con Senegal. Fue mejor que Bélgica durante todo el choque, ganaba 0-2 y tuvo cerca el tercero, pero los ‘diablos rojos’ resucitaron de manera increíble para llevar el pulso a la prórroga y sellar el pase a los octavos con un penalti con VAR en el último suspiro del tiempo extra (3-2). Lukaku y Tielemans, dos supervivientes de la vieja guardia, fueron los héroes de una selección que olía a muerto.
No podrá repetir Senegal el fantástico papel de 2002, cuando alcanzó los cuartos de final en la cita de Corea y Japón. Este miércoles tenía en el bolsillo el billete para octavos, pero acabó llorando una eliminación que no mereció. La campeona sobre el césped de la Copa África no podrá acompañar en la siguiente ronda a Marruecos, la reina oficial del continente, que sí supo tumbar a Países Bajos.
Sarr, entonado
Llegaban ambas selecciones a la cita de dieciseisavos de Seattle con la moral alta tras sus goleadas en la última jornada de la fase de grupos. Los europeos vapulearon a Nueva Zelanda (1-5) para auparse al liderato y los africanos arrollaron a Irak con otra manita (5-0) que les permitió acceder a los cruces como el único combinado con tres puntos.
Repitió once Rudi Garcia en busca de otro triunfo, pero topó con un rival superior. El poste salvó a los belgas tras una mala salida de Courtois que acabó con un remate forzado de Ismaïla Sarr. El delantero del Crystal Palace topó de nuevo con la madera en un cabezazo que dio paso al tanto de Diarra (m. 24) para avanzar a Senegal.
Diaw, el meta senegalés que suplió al lesionado Mendy, se agigantó para evitar el empate de De Cuyper en la única ocasión decente de los belgas antes del descanso. Garcia recurrió a la bestia Lukaku para cambiar el guion, pero Sarr apareció de nuevo y firmó el segundo con un latigazo (m. 51) que dejó sin respuesta al portero del Madrid.
Vuelco en 3 minutos
En plena tormenta, el seleccionador belga quiso morir matando. Sustituyó a Doku, que se fue de malas formas, y a De Bruyne, muy espeso y desubicado a sus 35 años. Todo estaba en contra de Bélgica con cada futbolista haciendo la guerra por su cuenta, Trossard y Tielemans enzarzándose y Meunier, otro veterano del Vietnam belga, como último recambio.
La victoria senegalesa parecía una realidad, pero todo cambió en menos de tres minutos, los que transcurrieron desde el 1-2 de Lukaku (m. 86) al 2-2 de Tielemans (m. 89), un milagro en toda regla que condujo a la prórroga.
Cruel desenlace
El adolescente Mbaye (m. 108) tuvo en sus botas el triunfo senegalés, pero remató fuera. La desgracia planeaba de nuevo sobre los Leones de Taranga. Lukebakio topó luego con el larguero, pero justo antes de su remate Lamine Camara derribó a Tielemans en una acción que no vio el colegiado.
El VAR avisó al hondureño Said Martínez y decretó el penalti. El centrocampista del Aston Villa lo transformó de forma magistral, consumó el triunfo de Bélgica y certificó la tragedia de Senegal.
Fuente: El Periódico











