En Valencia Basket hay un mosqueo importante con el Real Madrid. El club ‘taronja’ considera que las formas de actuación del conjunto blanco en los últimos días en materia de mercado no han sido las correctas y que su intención de llevarse piezas importantes del Roig Arena va más allá de construir su propio proyecto, tratar de destrozar el de su principal rival.
Los blancos, que hacen constante alarde de su señorío, no han tenido siquiera el decoro de hacer una llamada a Valencia Basket para trasladarle su interés por firmar a Pedro Martínez y Jaime Pradilla, a los que va a fichar por la vía del ‘clausulazo’.
Jaime Pradilla, haciendo estiramientos antes del partido de este miércoles en el Palau. / acb photo / Aitor Arrizabalaga
Sin comunicación institucional
Cuando se firma en estas condiciones no es obligatorio negociar, pero desde el club consideran que ponerse en contacto es lo más elegante. Todo lo que saben del Madrid a esta hora lo saben a través de los agentes de Pradilla y del propio Pedro Martínez, pero no hay ninguna noticia por parte de ningún dirigente blanco.
El pasado verano, por ejemplo, Valencia Basket fichó a Kameron Taylor a Unicaja después de pagar su cláusula de rescisión, pero antes de hacerlo, el club llamó a los andaluces para trasladarle ese interés y que lo tuvieran previsto. En este caso no está sucediendo lo mismo.
El Real Madrid ataca la línea de flotación
En el Real Madrid han visto la velocidad que había tomado el proyecto de Valencia Basket con su nuevo pabellón, la clasificación para la Final Four y la contundente conquista del título de Liga ACB, convirtiéndose en su gran rival en el baloncesto español. En esta tesitura, han querido matar dos pájaros de un tiro tratando de atacar directamente a la línea de flotación ‘taronja’ para armar su proyecto.













