La situación de los incendios forestales en El Bierzo se ha complicado en las últimas horas tras la importante reproducción registrada en el incendio de Pradela (Villafranca, León), que ha obligado a elevar su nivel de gravedad hasta Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR-2) ante una amenaza seria a poblaciones, que exija medidas de socorro de la población o protección de bienes.
Así lo ha informado la Consejería de Medio Ambiente y Energía en sus redes sociales, en un giro significativo de la evolución del fuego, que esta mañana se había dado por estabilizado por una notable mejoría, bajando del Índice de Gravedad Potencial 1, igual que los fuegos de Vega de Valcarce y San Vicente, que esos sí siguen estabilizados.
Sin embargo, la reproducción de varios focos durante las últimas horas ha provocado un nuevo empeoramiento que vuelve a situar el incendio entre los más preocupantes de la provincia, con peligro para poblaciones colindantes, lo que ha obligado a la Junta a elevar a nivel 2 de gravedad potencial.
El fuego de Pradela se originó el pasado 24 de junio por el impacto de un rayo, dentro del episodio de tormentas eléctricas que desencadenó numerosos incendios en León, una simultaneidad por la que la Junta a declarar la Situación Operativa 1 en Castilla y León por primera vez en esta campaña de incendios forestales.
La reactivación del incendio ha llegado a poner en jaque a varias poblaciones del entorno de Villafranca del Bierzo, lo que va a obligar a mantener una vigilancia extrema durante toda la noche.
Durante la jornada de este sábado han llegado a trabajar en la zona 34 medios de extinción, aunque con la llegada de la noche el operativo ha quedado reducido a 16 medios, de los cuales nueve son terrestres, centrados en contener el avance de las llamas y evitar nuevas reproducciones.
Los equipos de emergencia, que confían en que el descenso de las temperaturas y el aumento de la humedad durante la madrugada contribuyan a mejorar las condiciones de extinción.
Fuente: El Periódico













