La pirotecnia Pibierzo se saca la “espinita” de la Palmera (decepcionante para una gran mayoría de los alicantinos) y recupera el buen sabor de boca que dejó en la ciudad con el disparo de su mascletà, aclamada por el público presente en Luceros.
Los leoneses ofrecieron un castillo moderno, con varias figuras originales que llenaron por completo el cielo sobre El Postiguet, momentos de mucho ritmo y una fase “acuática”, que aunque ya no se dispara desde el espigón, apuntó igualmente hacia el mar y recordó a los concursos previos al 2025. El espectáculo destacó por su colorido (llegando a combinar hasta seis tonos a la vez) y también por una importante presencia del ruido, incluyendo un pequeño bombardeo aéreo inicial, que recordó brevemente al de una mascletà. Además, la pirotecnia Pibierzo incorporó más de una decena de cohetes con caída en cascada, tipo Palmera, que arrancaron los aplausos del público justo antes de un apoteósico final, con disparos a tres alturas, acompañados de un segundo bombardeo, este de mayor duración, extendiéndose más de treinta segundos.
Tras 16 minutos de fuego, color y mucho ruido, el aplauso unánime de El Postiguet pareció reconciliar a los leoneses con el público de la “terreta”.
Suscríbete para seguir leyendo














