Madrid ya puede decir que ha visto a BTS. El grupo surcoreano ofreció este viernes su primer concierto en España ante más de 70.000 seguidores entregados en el Riyadh Air Metropolitano, convertido durante más de dos horas en una marea de luces, abanicos morados, pancartas y gritos. Era la primera de las dos paradas previstas en la capital dentro de ‘Arirang’, la gira con la que la banda ha regresado a los estadios tras el parón provocado por el servicio militar obligatorio de sus integrantes.
La espera había empezado mucho antes de que se apagaran las luces. Desde primera hora de la tarde, los alrededores del estadio se llenaron de ARMY —el nombre con el que se identifica el fandom de BTS— que intercambiaban regalos, pulseras, photocards y abanicos bajo el calor madrileño. Pero fue hacia las 20:20 horas cuando la emoción terminó de desbordarse. Jin, SUGA, j-hope, Jimin, V, Jung Kook y RM irrumpieron en un escenario de 360 grados, rodeados por un ejército de bailarines enmascarados y al ritmo de ‘Hooligan’, uno de sus últimos temas.
El arranque dejó clara la dimensión del fenómeno. Cada gesto era recibido como una pequeña explosión colectiva y cada frase en español multiplicaba los gritos. «¡Las ARMY están que arden!», lanzó V entre aplausos. Más adelante, RM remató el entusiasmo con otro guiño al público: «¡Estáis on fire!».
Madrid se rinde al universo BTS
El concierto sirvió para presentar ‘Arirang’, el último trabajo de una discografía que suma ya decenas de álbumes, sencillos, EP y recopilatorios. Pero la noche también fue un recorrido por algunos de los grandes himnos del grupo. Sonaron temas como ‘Mic Drop’, ‘Idol’, ‘Butter’ y ‘Dynamite’, coreados por un estadio que no necesitó traducción para acompañar frases en coreano, seguir las coreografías o levantar al unísono sus lightsticks, las barras luminosas oficiales del grupo.
El montaje 360 grados permitió que los siete integrantes se desplazaran por distintos puntos del estadio, acercándose a un público que había esperado años para verlos actuar en España. En uno de los momentos más celebrados, los miembros de la banda recorrieron el recinto al ritmo de ‘Idol’, mientras las cámaras enfocaban banderas, carteles y mensajes llegados de distintos lugares. Hubo referencias a Canarias, declaraciones de amor a BTS y pancartas como ‘Baby army on the way!’, sostenida por una seguidora embarazada.
También aparecieron carteles de agradecimiento por el impacto emocional del grupo. No es un detalle menor. BTS ha hablado en numerosas ocasiones de salud mental, autoestima y vulnerabilidad, tanto en sus canciones como en sus apariciones públicas, y muchos de sus seguidores han encontrado en esas letras una forma de refugio.
La marea morada de ARMY
Uno de los momentos más simbólicos de la noche llegó durante los coros finales de ‘Body to body’. Entonces, miles de asistentes levantaron abanicos morados para crear una gran marea dentro del estadio. Era el fan project preparado por los propios seguidores para hacer especial la primera parada española de la gira y devolver al grupo parte del afecto recibido durante años.
El color morado, asociado al vínculo entre BTS y ARMY, ya había dominado la previa en camisetas, pancartas y accesorios. Dentro del Metropolitano, terminó por convertirse en una imagen colectiva: un estadio entero respondiendo a la música con un gesto silencioso, coordinado y emocional.
Al final del concierto, el público mostró también un banner con el lema ‘You call, Spain runs. We follow you into the sun’, otro mensaje pensado para dejar claro que la llegada de BTS a Madrid no era una cita más, sino una deuda pendiente entre el grupo y su fandom español.
«Ahora pienso por qué no hemos venido hasta ahora»
La conexión con el público fue una de las constantes del concierto. Jimin reconoció desde el escenario la emoción de esa primera visita a la capital: «Es la primera vez que visitamos Madrid y ahora pienso por qué no hemos venido hasta ahora. Mañana tenemos otro concierto aquí pero vendremos otra vez», dijo ante un estadio que respondió con una ovación, como ya se vaticinaba desde primera hora de este viernes.
La frase resumió el sentimiento de muchos asistentes. Durante años, la posibilidad de ver a BTS en España parecía lejana. El parón por el servicio militar obligatorio de sus integrantes retrasó todavía más ese encuentro. Por eso, la primera noche madrileña tuvo algo de celebración y de reparación: el concierto que ARMY llevaba esperando demasiado tiempo.
Una primera vez histórica
El concierto terminó cerca de las 22:35 horas, después de más de dos horas de espectáculo, coreografías, luces y una comunión constante entre la banda y sus seguidores. BTS no solo debutó en España: lo hizo ante un estadio completamente volcado y una comunidad que había empezado a celebrar la cita mucho antes de entrar al recinto. Para ARMY, en realidad, había empezado horas antes, entre abanicos morados, regalos compartidos y una frase que explica mejor que ninguna otra el espíritu de la jornada: no hace falta conocerse para regalarse algo. «Ha sido increíble, el mejor concierto de mi vida», gritaba Claudia, todavía con la voz rota y los ojos brillantes, mientras se abrazaba a sus dos amigas a la salida del Metropolitano.
Fuente: El Periódico de España















