Incógnitas en la configuración de una de las posiciones clave. La UD Las Palmas sigue a la espera para ponerle el candado a su portería. Después de una temporada en la que el conjunto amarillo ha sido el segundo menos goleado, igualado con el Eibar —40 tantos—, de toda la Segunda División, toca darle una vuelta de tuerca más al tema de los porteros ante una posible revolución. En este momento, el cuadro que va a dirigir Rubén de la Barrera a partir del mes de julio cuenta con dos futbolistas en nómina para dicha demarcación como Dinko Horkas y Adri Suárez, algo a lo que hay que añadir la propuesta de renovación que le presentó la entidad a José Antonio Caro, Churripi. Pese a ello, todo se mantiene a la espera de la respuesta del meta onubense y de la posible venta del croata para dar los pasos certeros que aporten la tranquilidad necesaria a una de las posiciones del campo más vitales de cara a afrontar otra temporada en la categoría de plata.
Churripi, que aterrizó en la Isla el verano pasado en una operación relámpago después de rescindir su contrato con el Cádiz en agosto, ha sido suplente a lo largo del curso pasado sin discusión. El gran nivel mostrado por Horkas ha resultado incontestable a todas luces, hasta el punto de que, si no fue el mejor jugador de la plantilla 2025-26, es uno de los que está muy arriba. De ese modo, el onubense tomó un rol más secundario y apenas participó porque su competencia no falló lo suficiente como para hacer dudar a un Luis García que desterró cualquier debate en la portería grancanaria.
Solo 230 minutos y una mala noche en Extremadura
Con ese escenario, el exmeta del Burgos disputó 230 minutos que se repartieron entre tres partidos, dos de Liga y uno de Copa del Rey. Su debut de amarillo se produjo en la dolorosa derrota copera ante el Extremadura en el mes de octubre, un duelo en el que no estuvo fino del todo y erró. Más allá de eso, saltó al césped ante el Mirandés, en diciembre, en el Gran Canaria, para suplir a un Dinko expulsado y luego repitió, ya como parte del once, por la sanción del balcánico esa misma semana contra la AD Ceuta a domicilio. Sin embargo, después de esas actuaciones no volvió a vestirse de corto y quedó relegado al banquillo. Esa situación obligó a Churripi a repensarse su futuro y una oferta del Granada estuvo muy cerca de hacerle cambiar de aires durante el mercado de invierno. De hecho, la UD se movió para intentar firmar al grancanario Raúl Lizoain, que en ese momento estaba jugando en el Albacete, como sustituto. Sin embargo, la salida del portero de La Palma del Condado se cayó y el intercambio de piezas nunca se llevó a cabo.
Ahora, cuenta con una opción para renovar por una temporada más y, ante la posible salida de Horkas, su panorama podría ser bastante distinto. El portero que batió en el año 2022 el récord de imbatibilidad de Abel Resino al sumar 1.293 minutos sin recibir un tanto —el toledano se quedó en 1.276 en el curso 1990-91— ha demostrado que está capacitado para ser la referencia en el arco y habrá que ver quién le acompaña en esa tarea si decide continuar vistiendo de amarillo a partir del 30 de junio.
Diez millones
Por su parte, Dinko Horkas viene de protagonizar un temporadón con el que se ha consagrado. La apuesta de la UD por traerle en el verano de 2024 ha dado sus frutos y, aunque ha habido momentos de dudas por su poca fiabilidad en los balones aéreos, siempre supo salir adelante y enmendar sus errores. Sin sus salvadas, el devenir de Las Palmas esta campaña habría sido totalmente diferente.
Esa cuestión ha llevado a que el portal web Transfermarkt, especializado en el valor de mercado de los futbolistas, hiciera una actualización de los jugadores de Segunda y determinara que el meta croata tiene un coste de unos cinco millones de euros, una cifra superior a la que tenía hace apenas unos meses —2,5 millones—. Sin embargo, la UD pretende vender al cancerbero este mismo verano por una cifra que esté cerca de los diez millones, por lo que habrá que ver qué club está dispuesto a hacer ese desembolso por el 1 amarillo.
Adri Suárez y todo por decidir
En otro escalón se encuentra Adri Suárez. El arquero de Teror también llegó el verano pasado tras terminar su vinculación con el Villarreal B como una apuesta de futuro. No obstante, no ha podido vestirse de corto en ningún duelo oficial, aunque el presidente de la entidad, Miguel Ángel Ramírez, lo nombró durante su comparecencia de prensa del pasado lunes, en la que hizo balance de la 2025-26 y asentó los pilares del siguiente proyecto. El grancanario tiene contrato hasta el 30 de junio de 2029.
Si Churripi renueva y lo de Horkas no se resuelve antes del 13 de julio, la fecha en la que el equipo regresará a los entrenamientos ya con De la Barrera al frente, la UD tendría el cupo completo, pero el verano es largo; la portería isleña no despeja su incógnita, aunque parece bien resguardada.
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