La Casa Real británica ha publicado este jueves el total de impuestos pagados por Carlos III desde su ascenso al trono en 2022: más de 30 millones de libras (unos 34,8 millones de euros). Esta cifra corresponde al impuesto sobre la renta y al impuesto sobre ganancias patrimoniales, aplicado sobre sus ingresos privados, que los monarcas británicos abonan de forma voluntaria desde 1993 por decisión de Isabel II. Es la primera vez que la institución revela este dato al público, en un intento de presentar una imagen de transparencia y de poner en valor la contribución del rey al erario público.
El dato ha sido incluido en el informe anual sobre la subvención que la corona recibe todos los años del Estado, conocida como el Sovereign Grant. Esta subvención —utilizada para sufragar los gastos institucionales de los miembros activos de la familia real, el mantenimiento de las residencias oficiales y los sueldos del personal— ha alcanzado este año los 132,1 millones de libras (153 millones de euros), lo cual supone un incremento del 53% respecto a la cantidad percibida los cuatro años anteriores.
Esto se debe al aumento de los beneficios del Crown Estate, la entidad público-privada que gestiona el patrimonio de la corona en nombre del Estado y de donde sale cada año el presupuesto de la institución. Los ingresos del Crown Estate, procedentes de tierras rurales, propiedades en zonas urbanas y fondos marinos, se dispararon gracias al auge de las energías eólicas, algo que llevó al Gobierno a reducir el porcentaje destinado al Sovereign Grant del 25% al 12%. Aun así, la corona se ha beneficiado del aumento de los ingresos anuales del Crown Estate, que pasaron de los 442 millones de libras anuales a más de 1.100 millones.
Palacio de Buckingham
Más de la mitad del presupuesto de la corona este año se ha destinado al mantenimiento y preservación de los palacios reales, incluido el palacio de Buckingham, el cual está siendo objeto de importantes reformas desde 2017 con un coste total aproximado de 369 millones de libras. Aun así, los reyes han confirmado que no tienen intención de instalarse allí cuando terminen las obras el próximo año y mantendrán su residencia en Londres en Clarence House, situada a pocos metros de la residencia oficial de la corona.
“Su Majestad sigue sintiendo un gran cariño por el palacio de Buckingham y un profundo respeto por el papel que desempeña en la vida real y pública. Seguirá siendo un centro de trabajo, pero queremos ampliar el acceso del público precisamente para maximizar el beneficio nacional de un edificio financiado con fondos públicos”. El presupuesto de la corona volverá a crecer en 2027, hasta los 137 millones de libras, para sufragar los gastos del último año de reformas del palacio. A partir del año siguiente, esta cantidad se reducirá hasta los 99 millones anuales.
Papel de la monarquía
Representantes de la institución han tratado de justificar el elevado presupuesto reivindicando el papel de la familia real y su voluntad de servicio público. “Al igual que los reinados anteriores contribuyeron a estabilizar la nación en momentos de profundos cambios, el papel de la monarquía moderna sigue adaptándose para responder a las exigencias de nuestro mundo en constante evolución, en el que el poder blando de la familia real desempeña un papel diplomático cada vez más fundamental”, ha asegurado el administrador del patrimonio privado del monarca, James Chalmers.
El palacio ha destacado que los miembros de la familia real han participado en más de 2.200 actos en el último año, tanto en el Reino Unido como en el extranjero, de los cuales más de 700 han sido presididos por Carlos III y por la reina Camila.
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